Cuando el silencio acuda- presuroso-
dejando caer su desangelada sombra
sobre el espejo onírico de tus anhelos
y en tu remembranza, de grillos- lunas-,
no encuentres más camino que el desvelo,
en la madrugada de tus suspiros
pondré mi ofrenda de esperanza
como manos que silentes acompañan.
Y deshojaré lágrimas de tus rosas- espinas-
cuando una legión de sentires encallados
de tu corazón hagan un eternal remolino
y, con brillo dorado de estrellas- irisadas-,
reiré tus sonrisas con ojos agradecidos
cuando, con el ser abierto como dos alas,
sientas que mi amor es el cauce que contienen
los abrazos de tus sísmicos sentimientos.
Y estarás y estaré y estaremos- renacidos-
en la sed y el vértigo que el amor provoca,
sin crepúsculos ni huérfanos ángeles
más llenos de ese punto medio
dónde todo cobra razón y sentido- redivivo-.
dejando caer su desangelada sombra
sobre el espejo onírico de tus anhelos
y en tu remembranza, de grillos- lunas-,
no encuentres más camino que el desvelo,
en la madrugada de tus suspiros
pondré mi ofrenda de esperanza
como manos que silentes acompañan.
Y deshojaré lágrimas de tus rosas- espinas-
cuando una legión de sentires encallados
de tu corazón hagan un eternal remolino
y, con brillo dorado de estrellas- irisadas-,
reiré tus sonrisas con ojos agradecidos
cuando, con el ser abierto como dos alas,
sientas que mi amor es el cauce que contienen
los abrazos de tus sísmicos sentimientos.
Y estarás y estaré y estaremos- renacidos-
en la sed y el vértigo que el amor provoca,
sin crepúsculos ni huérfanos ángeles
más llenos de ese punto medio
dónde todo cobra razón y sentido- redivivo-.
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