Mi corazón pende de la aguja, no de un hilo
Anclado a la señora punzante
No sabe si por el correr de la sangre se pueda resbalar lentamente
O coagular para siempre.
Mis ojos no se han clavado en tu mirada
Han quedado ciegos a los ojos de otro,
Desvelados de tanto observar los tuyos
Dilatados de amor, absortos de pasión.
Mis manos no tiemblan al sentirte cerca
Al igual que un radar buscan las tuyas
Y tiritan de frió si te encuentras lejos
Ansiosas esperan recorrer tu cuerpo.
Mi boca no te pertenece
Es mía, pero ella pequeña revoltosa
Ha preferido jugar con la tuya
Entregándose sin mi consentimiento
Mi vida no se acaba sin ti
Ya que mi corazón, ojos, manos y boca
Han preferido seguirte, cautivarte, amarte
En esta y en las que tenga que existir.
Anclado a la señora punzante
No sabe si por el correr de la sangre se pueda resbalar lentamente
O coagular para siempre.
Mis ojos no se han clavado en tu mirada
Han quedado ciegos a los ojos de otro,
Desvelados de tanto observar los tuyos
Dilatados de amor, absortos de pasión.
Mis manos no tiemblan al sentirte cerca
Al igual que un radar buscan las tuyas
Y tiritan de frió si te encuentras lejos
Ansiosas esperan recorrer tu cuerpo.
Mi boca no te pertenece
Es mía, pero ella pequeña revoltosa
Ha preferido jugar con la tuya
Entregándose sin mi consentimiento
Mi vida no se acaba sin ti
Ya que mi corazón, ojos, manos y boca
Han preferido seguirte, cautivarte, amarte
En esta y en las que tenga que existir.