Nay
Poeta fiel al portal
No voy a hablar de ti, ni de él, ni de aquel al que siempre escribo...
Puedo y creo que debo empezar por mi esta vez,
para entender que es esto que me aplaca.
No eres tú
Porque lo noto asentarse detrás de mis cuencas, cegándome,
me absorve las ganas degustando mi cerebro.
Siempre pensé que casi nunca nos vemos, quiero decir, a nosotros mismos.
Sólo nos sentimos, conectados a un cuerpo a través de un latido.
Tu alma, tu ego, tu yo interno.
Y porque no inventar un nombre nuevo...que recalque que sólo nos sentimos...
Solos, condenados divididos de algo que vive camuflado en el absurdo.
Nuestro impulso vital es encontrarnos pero
Inventamos términos, escribimos versos, tratando de encajar la búsqueda universal
con estilismo, nada más
Luego descartamos las respuestas sagradas al pestañear.
Te digo que estamos condenados... a perdernos, a fallar, a presentir para ignorar.
A no saciarnos jamás...
A abusar de los puntos suspensivos...
Puedo y creo que debo empezar por mi esta vez,
para entender que es esto que me aplaca.
No eres tú
Porque lo noto asentarse detrás de mis cuencas, cegándome,
me absorve las ganas degustando mi cerebro.
Siempre pensé que casi nunca nos vemos, quiero decir, a nosotros mismos.
Sólo nos sentimos, conectados a un cuerpo a través de un latido.
Tu alma, tu ego, tu yo interno.
Y porque no inventar un nombre nuevo...que recalque que sólo nos sentimos...
Solos, condenados divididos de algo que vive camuflado en el absurdo.
Nuestro impulso vital es encontrarnos pero
Inventamos términos, escribimos versos, tratando de encajar la búsqueda universal
con estilismo, nada más
Luego descartamos las respuestas sagradas al pestañear.
Te digo que estamos condenados... a perdernos, a fallar, a presentir para ignorar.
A no saciarnos jamás...
A abusar de los puntos suspensivos...
::::