Martín Enrico
Poeta recién llegado
Si tan sólo me dejaras hacerte sonreír,
dibujar mi voz en tus tardes en vela,
si tan sólo me pidieras que te quiera,
que te abrigue como el sol en primavera
Si tus ojos decidieran hoy mirarme
se podrían abreviar los días cansados,
te regalaría mi alma en una estrella
y tu nombre borraría mi pasado.
Si tan sólo me pidieras que te encuentre,
que intervenga en el destino que construyes,
se podrían convertir los días austeros
en derroches de ilusiones y sonrisas.
Si pudieras comprender cómo te miro,
cómo me hablan de ti los fríos espejos
si tan sólo suspiraras por mis ojos
yo me haría insensible al sufrimiento.
Si supieras que mi mente te recuerda,
que respiro el aire que exhalan tus sueños,
si supieras que desde que te vio mi alma,
sobre puntos suspensivos duerme el tiempo
dibujar mi voz en tus tardes en vela,
si tan sólo me pidieras que te quiera,
que te abrigue como el sol en primavera
Si tus ojos decidieran hoy mirarme
se podrían abreviar los días cansados,
te regalaría mi alma en una estrella
y tu nombre borraría mi pasado.
Si tan sólo me pidieras que te encuentre,
que intervenga en el destino que construyes,
se podrían convertir los días austeros
en derroches de ilusiones y sonrisas.
Si pudieras comprender cómo te miro,
cómo me hablan de ti los fríos espejos
si tan sólo suspiraras por mis ojos
yo me haría insensible al sufrimiento.
Si supieras que mi mente te recuerda,
que respiro el aire que exhalan tus sueños,
si supieras que desde que te vio mi alma,
sobre puntos suspensivos duerme el tiempo