pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
En su mirada mi imagen
se llena de grandeza,
es caballero con alma de niño
cuando juega con mis cabellos,
puedo saborear su congoja
cada vez que una lágrima
se precipita por mi mejilla...
Puedo sentir el cobijo que afable
me ofrece con gran devoción,
es provecto en la vida
pero en mis brazos
es de alma infantil,
ama con inocencia
y es factible de amar...
En él, todo se vuelve puro
y hay luz detrás de la oscuridad,
él, hace que los sueños
se multipliquen
y cualquier pena minimiza,
él, no exige y se entrega al completo
no derrocha ni abandona,
no se ausenta
ni deja la ventana abierta,
aleja al frío que cruel fue conmigo...
Cada día se compromete
en cada obra que sin palabras
hacen mil promesas,
él, no levanta injuriantes frases
disfrazadas de amor,
en sus versos soy divinidad invicta
y sin dudar su reino postra a mis pies,
él, se confiesa mi adorador
y de mis deseos
se ha proclamado lacayo,
él, ha llorado mis tristezas
y ha hecho florecer alegrías,
él, me levantó a pesar de no ser fuerte
y para caminar conmigo
se ha llenado de valentía...
Que alguien me diga,
si es amor...
El sentir que ya no tengo que callar
por que no hay nada que temer,
el sentir como las alegrías me cubren
y que las tristezas ya no tienen cabida,
el sentir que soy la reina de mi vida
y que mi espejo ya no me engaña,
el sentir que mi pecho late fuerte
y que mis latidos
ya no mendigan amor,
todo este sentir es gracias a él,
¡como no pensar que es amor!
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