Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Que el mundo estaba lleno de mujeres,
te dije,
que eras una más de todas,
una más entre tantas,
que bien haces al ignorarme
y que bien te queda ese traje.
Yo te escribo en lugares inusuales
siempre,
me dijiste ,no te vayas
tantas veces
y yo insistía en morir,
en morir
sin saber.
Así somos los que tenemos
dormidos los ojos del alma,
tú supiste antes
ahora lo sé yo,
conozco el ahogo
que produce la soledad,
conozco la angustia
de ir y venir
de sentarse y levantarse
de lavarse la cara mil veces
de fumar en forma inconsciente,
de sorprenderse en la ventana
sin saber que mirar
sin saber porque siempre
elijo la misma ventana,
sin saber porque me lavo la cara
mil veces más.
La roca es fuerte
te dije,
Y yo soy fuerte, te grite,
No.. te necesito,
hasta las rocas más fuerte perecen
cuando el océano de tu ausencia
me golpea con sus olas,
con tus olas distraídas de mi,
con tus olas que no saben
que golpean,
con olas que ignoran su fuerza,
con olas que harán de esta roca,
arena.
Que bien haces al ignorarme,
que bien te queda ese traje,
no te necesito…
te dije
soy una roca, te grite,
hoy… soy arena
y seré parte de la playa de tus recuerdos,
habiendo sido montaña de roca
bruñida por tu ojos,
que bien haces al ignorarme,
o que mal tal vez,
no sé,
yo miro desde acá
desde la ventana que elijo.
Me has heredado lo que yo te deje,
me has devuelto toda la muerte
y me has convertido en arena,
haces bien o mal tal vez
no sé,
yo camine sobre tu playa
cuando tú fuiste arena de cristal,
y tu adelgazabas las palabras
y te vestías de mar
y me tocabas con tus olas dulces,
yo camine sobre tu playa…
cuando tú fuiste arena de cristal
y le di permiso al tiempo
y a tu océano
y a tus olas,
para borrar todos mis rastros.
Qué bien haces al ignorarme
o que mal, tal vez,
no sé,
que bien te queda ese traje
y como lucen tus ojos felices,
ya no puedes oírme,
yo era tu montaña
y tu ahora eres la mía
la más distante de todas,
eres…
la casa de todas las nubes.
Que felices lucen tus ojos
y que bien te ves después de mi,
yo soy arena
te dije,
soy arena y esta es tu playa
y esta ventana es tu ventana,
tú conociste antes que yo, el dolor
ahora le conozco yo,
no te necesito…
pude decir ayer,
soy roca, soy roca
y tú eres una más de aquellas
una como todas…
lo sé,
lo sé,
ahora,
ahora que me ignoras,
y haces bien,
tal ves
no sé.
Qué bien luces de la mano de él
ahora,
que bien te queda ese traje,
y...
que bien haces al ignorarme.
te dije,
que eras una más de todas,
una más entre tantas,
que bien haces al ignorarme
y que bien te queda ese traje.
Yo te escribo en lugares inusuales
siempre,
me dijiste ,no te vayas
tantas veces
y yo insistía en morir,
en morir
sin saber.
Así somos los que tenemos
dormidos los ojos del alma,
tú supiste antes
ahora lo sé yo,
conozco el ahogo
que produce la soledad,
conozco la angustia
de ir y venir
de sentarse y levantarse
de lavarse la cara mil veces
de fumar en forma inconsciente,
de sorprenderse en la ventana
sin saber que mirar
sin saber porque siempre
elijo la misma ventana,
sin saber porque me lavo la cara
mil veces más.
La roca es fuerte
te dije,
Y yo soy fuerte, te grite,
No.. te necesito,
hasta las rocas más fuerte perecen
cuando el océano de tu ausencia
me golpea con sus olas,
con tus olas distraídas de mi,
con tus olas que no saben
que golpean,
con olas que ignoran su fuerza,
con olas que harán de esta roca,
arena.
Que bien haces al ignorarme,
que bien te queda ese traje,
no te necesito…
te dije
soy una roca, te grite,
hoy… soy arena
y seré parte de la playa de tus recuerdos,
habiendo sido montaña de roca
bruñida por tu ojos,
que bien haces al ignorarme,
o que mal tal vez,
no sé,
yo miro desde acá
desde la ventana que elijo.
Me has heredado lo que yo te deje,
me has devuelto toda la muerte
y me has convertido en arena,
haces bien o mal tal vez
no sé,
yo camine sobre tu playa
cuando tú fuiste arena de cristal,
y tu adelgazabas las palabras
y te vestías de mar
y me tocabas con tus olas dulces,
yo camine sobre tu playa…
cuando tú fuiste arena de cristal
y le di permiso al tiempo
y a tu océano
y a tus olas,
para borrar todos mis rastros.
Qué bien haces al ignorarme
o que mal, tal vez,
no sé,
que bien te queda ese traje
y como lucen tus ojos felices,
ya no puedes oírme,
yo era tu montaña
y tu ahora eres la mía
la más distante de todas,
eres…
la casa de todas las nubes.
Que felices lucen tus ojos
y que bien te ves después de mi,
yo soy arena
te dije,
soy arena y esta es tu playa
y esta ventana es tu ventana,
tú conociste antes que yo, el dolor
ahora le conozco yo,
no te necesito…
pude decir ayer,
soy roca, soy roca
y tú eres una más de aquellas
una como todas…
lo sé,
lo sé,
ahora,
ahora que me ignoras,
y haces bien,
tal ves
no sé.
Qué bien luces de la mano de él
ahora,
que bien te queda ese traje,
y...
que bien haces al ignorarme.
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