Infame
Poeta recién llegado
Me siento cara a la verdad,
dispuesto al juicio.
Dispuesto a todo, sin levantar.
Dadme el mundo a mi primero,
que lo desdibujo por completo,
así tendrán algo que dibujar
aquellos dispuestos a hacerlo.
Aunque muera solo,
nunca levantaré del juicio.
Pese a que no os escucho,
jueces malpensados, mal vividos.
Que ya estoy cansado de correr.
Renuncio a mi legítimo derecho,
a la huida natural
que llamamos vida,
muesca en el infinito,
profunda como la esperanza,
pero muesca.
Atrás quedaron
mis intentos de proyección,
de ser haz de luz
en paredes matutinas
atravesando
persianas que acaban de amanecer.
De ser mirada inquisitiva.
Queda solo el latir y el respirar,
cual flor sembrada
en un balcón,
de una avenida transitada
por todo aquello que
quise, pude o renuncié
a ser.
Soy un necio, lo se,
pero en mi necedad encuentro
alivio en saberlo, en ver
que soy esto porque elegí.
Que pude ser enorme
y decidí
vivir a gatas, ciego
y borracho.
Supongo que hoy moriré,
como ayer,
y volveré mañana a nacer.
Y volveré mañana a elegir
si ser juez, victima
o florero.
dispuesto al juicio.
Dispuesto a todo, sin levantar.
Dadme el mundo a mi primero,
que lo desdibujo por completo,
así tendrán algo que dibujar
aquellos dispuestos a hacerlo.
Aunque muera solo,
nunca levantaré del juicio.
Pese a que no os escucho,
jueces malpensados, mal vividos.
Que ya estoy cansado de correr.
Renuncio a mi legítimo derecho,
a la huida natural
que llamamos vida,
muesca en el infinito,
profunda como la esperanza,
pero muesca.
Atrás quedaron
mis intentos de proyección,
de ser haz de luz
en paredes matutinas
atravesando
persianas que acaban de amanecer.
De ser mirada inquisitiva.
Queda solo el latir y el respirar,
cual flor sembrada
en un balcón,
de una avenida transitada
por todo aquello que
quise, pude o renuncié
a ser.
Soy un necio, lo se,
pero en mi necedad encuentro
alivio en saberlo, en ver
que soy esto porque elegí.
Que pude ser enorme
y decidí
vivir a gatas, ciego
y borracho.
Supongo que hoy moriré,
como ayer,
y volveré mañana a nacer.
Y volveré mañana a elegir
si ser juez, victima
o florero.
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