Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Repentinamente
y en la rutina diaria del día
te miro,
siempre me parece que recién
te he estoy descubriendo
que mis ojos jamás han brillado
de tal forma,
me parece.
En esa rutina tuya
a la hora de la siesta
yo te miro
y te amo,
en el silencio que tienen los ojos
en su profundidad de ventana
te deslizas.
De mi mansedumbre y en mi quietud
me sorprendo
amándote en silencio,
y calla toda voz
y mi cuerpo es un templo
y me recorres
con tu música serena.
Muchos son los momentos
y que cierto es
que te quiero,
pues lo gritan mis ojos
y esta fuerza que siento
aquí dentro,
que cierto es me digo
que solo tú puedes llenar mis ojos
de brillo.
El amor
es este silencio universal
que siento,
es la claridad absoluta
que envuelve,
es la calma y el regocijo
de una mirada intima,
eres tú cuando duermes
y eres tú cuando despiertas
y me sorprendo
y que cierto es,
que cierto es
que te quiero.
y en la rutina diaria del día
te miro,
siempre me parece que recién
te he estoy descubriendo
que mis ojos jamás han brillado
de tal forma,
me parece.
En esa rutina tuya
a la hora de la siesta
yo te miro
y te amo,
en el silencio que tienen los ojos
en su profundidad de ventana
te deslizas.
De mi mansedumbre y en mi quietud
me sorprendo
amándote en silencio,
y calla toda voz
y mi cuerpo es un templo
y me recorres
con tu música serena.
Muchos son los momentos
y que cierto es
que te quiero,
pues lo gritan mis ojos
y esta fuerza que siento
aquí dentro,
que cierto es me digo
que solo tú puedes llenar mis ojos
de brillo.
El amor
es este silencio universal
que siento,
es la claridad absoluta
que envuelve,
es la calma y el regocijo
de una mirada intima,
eres tú cuando duermes
y eres tú cuando despiertas
y me sorprendo
y que cierto es,
que cierto es
que te quiero.
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