G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal
Hoy todos los parias del mundo
se negaron a mendigar.
Ya no aceptan los mendrugos
¡Ahora piden más dignidad!
Se levantan en todas partes
y marchan todos a luchar.
No los trates como traidores
¡Traidores son los que no van!
Revisaron ayer las cuentas,
una vez, otra, y otra más
Los resultados nunca cuadran
cuando sobra la caridad.
Un ladrón diseñó las leyes
para su robo amparar.
Al Derecho ya lo torcieron;
lo recto, proscrito está.
Hoy todos los parias del mundo
se negaron a suplicar.
Ya lo hicieron sus difuntos
y nadie los pudo salvar.
¡Póngame, sin más, camarero,
un buen menú de libertad,
que tenga pan, paz y trabajo!
¡Sea por Dios, o por Alá!
Si tanto nos cuesta la vida
y tanto cuesta respirar,
que nunca resulte en vano
y que matarnos cueste más
G.S.A.
se negaron a mendigar.
Ya no aceptan los mendrugos
¡Ahora piden más dignidad!
Se levantan en todas partes
y marchan todos a luchar.
No los trates como traidores
¡Traidores son los que no van!
Revisaron ayer las cuentas,
una vez, otra, y otra más
Los resultados nunca cuadran
cuando sobra la caridad.
Un ladrón diseñó las leyes
para su robo amparar.
Al Derecho ya lo torcieron;
lo recto, proscrito está.
Hoy todos los parias del mundo
se negaron a suplicar.
Ya lo hicieron sus difuntos
y nadie los pudo salvar.
¡Póngame, sin más, camarero,
un buen menú de libertad,
que tenga pan, paz y trabajo!
¡Sea por Dios, o por Alá!
Si tanto nos cuesta la vida
y tanto cuesta respirar,
que nunca resulte en vano
y que matarnos cueste más
G.S.A.