Dedicado a mi primer novio hace trece años
Qué envidia de que seas tierra
Y de que ella sea tu aire
Que camines por tu casa, tu cielo, tu río
El tesoro antiguo de tu abuelo
Y que pienses en echar raíces
Con sabiduría y soberbia de hombre sabio de campo
Tanto amor en ti,
Que me da pena este amor de niña que no es mujer completa
Que demanda y no lava sus ropas
Estas manos sin callos y sin trabajo
Tanto amor en ti,
Que me da pena esta pasión coja
Que me hace oírte y seguirte
Y también olvidarte.
Última edición:
::