juce86
Poeta recién llegado
Hoy me puse a pensar sobre mí felicidad,
aunque muchas veces me quedé sin respuestas,
hoy por fin encontré la ayuda a mis preguntas,
de saber que podré vivir y comenzar mi fidelidad.
Vi que llegabas ante mi presencia con una bella sonrisa,
y donde extendías tus brazos y tomándome de la mano,
me hiciste una pregunta que jamás podía creerlo,
¿deseas conocer la felicidad y el amor?
Con una lágrima de felicidad acepté tu pedido,
y con tus alas de ángel me llevaste al cielo,
conocí la hermosura del reino y ver una paz eterna,
pero más me sorprendió ver el amor que me brindaste.
Tu figura era celestial, como también tu voz melancólica,
el olor de tu cuerpo era como la naturaleza,
tu voz era fresca como la aguas cristalinas,
y tus caricias como el fuego cálido ante mi corazón.
Me llevaste a la cima del cielo quedando solo tu y yo,
tomaste mis manos y las acariciaste con ternura,
y con un sello de tu amor besaste mis labios,
por fin encontré mi felicidad y es estar contigo.
Cuando pensé quedarme en el cielo me tapaste los ojos,
y con el sentir de una brisa volvimos a la tierra,
no quería dejarte por nada en este mundo,
pues me dijiste que serias mía por mis votos.
Ahora vives en este mundo conmigo,
y contigo en mi lado soy el hombre mas rico del mundo
porque tengo a Dios, mi familia y ti mi paloma,
eres la llave de mi corazón que tanto pregunto.
Julio Cesar Serrano Zavala
aunque muchas veces me quedé sin respuestas,
hoy por fin encontré la ayuda a mis preguntas,
de saber que podré vivir y comenzar mi fidelidad.
Vi que llegabas ante mi presencia con una bella sonrisa,
y donde extendías tus brazos y tomándome de la mano,
me hiciste una pregunta que jamás podía creerlo,
¿deseas conocer la felicidad y el amor?
Con una lágrima de felicidad acepté tu pedido,
y con tus alas de ángel me llevaste al cielo,
conocí la hermosura del reino y ver una paz eterna,
pero más me sorprendió ver el amor que me brindaste.
Tu figura era celestial, como también tu voz melancólica,
el olor de tu cuerpo era como la naturaleza,
tu voz era fresca como la aguas cristalinas,
y tus caricias como el fuego cálido ante mi corazón.
Me llevaste a la cima del cielo quedando solo tu y yo,
tomaste mis manos y las acariciaste con ternura,
y con un sello de tu amor besaste mis labios,
por fin encontré mi felicidad y es estar contigo.
Cuando pensé quedarme en el cielo me tapaste los ojos,
y con el sentir de una brisa volvimos a la tierra,
no quería dejarte por nada en este mundo,
pues me dijiste que serias mía por mis votos.
Ahora vives en este mundo conmigo,
y contigo en mi lado soy el hombre mas rico del mundo
porque tengo a Dios, mi familia y ti mi paloma,
eres la llave de mi corazón que tanto pregunto.
Julio Cesar Serrano Zavala
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