Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
A nuestra consciencia
el pasado le sugiere,
un bello cuerpo,
una bella voz,
unos bellos ojos.
Anhelo contar un secreto,
mis inquietudes
existieron en el tiempo
por haber
hecho lo que deseé.
Por ejemplo, amar,
sabía que podía
hacerlo y lo hice,
simplemente
somos así.
No amé la belleza
que irradiaba
luces de alegría,
ni al ave de
alas de fuego,
ni a la belleza
de una dama,
amé al amor.
Mientras
la vida brilla
y se sacude como
una brizna inocente,
¿Cómo podemos considerar
amar la belleza,
que fluye a su
suerte en las
manos de la muerte?
Posiblemente
por esta razón
quisiera ir a
los desiertos y
a los mundos extraños,
para comprender,
aunque esté
disfrazada la respuesta,
que es lo que se ama.
el pasado le sugiere,
un bello cuerpo,
una bella voz,
unos bellos ojos.
Anhelo contar un secreto,
mis inquietudes
existieron en el tiempo
por haber
hecho lo que deseé.
Por ejemplo, amar,
sabía que podía
hacerlo y lo hice,
simplemente
somos así.
No amé la belleza
que irradiaba
luces de alegría,
ni al ave de
alas de fuego,
ni a la belleza
de una dama,
amé al amor.
Mientras
la vida brilla
y se sacude como
una brizna inocente,
¿Cómo podemos considerar
amar la belleza,
que fluye a su
suerte en las
manos de la muerte?
Posiblemente
por esta razón
quisiera ir a
los desiertos y
a los mundos extraños,
para comprender,
aunque esté
disfrazada la respuesta,
que es lo que se ama.
Última edición: