Francisco J. Muñoz Soler
Poeta recién llegado
Que fácil me es decirte te quiero
cuando te miro a los ojos
y mi mirada se pierde en la tuya,
cuando acaricio tu suave piel
hasta abrazarte sin mesura
y abrazado a tu regazo
confundo el sonido de tu corazón
con el rumor de mis entrañas,
cuando tu melódica voz impregna de sabor
lo más profundo de mis oídos,
cuando me embeleso hasta extasiarme
viéndote bailar una conga
con el ritmo, el sabor y el color
de la mayor de las Antillas,
cuando avivas mi tremenda pasión
con la dulzura de tus apasionados besos,
que fácil es quererte mi vida
solo evocar tu nombre
llena mi corazón de pasión y ternura
pues vivo para quererte
desde nuestro amanecer hasta mi última luna.
cuando te miro a los ojos
y mi mirada se pierde en la tuya,
cuando acaricio tu suave piel
hasta abrazarte sin mesura
y abrazado a tu regazo
confundo el sonido de tu corazón
con el rumor de mis entrañas,
cuando tu melódica voz impregna de sabor
lo más profundo de mis oídos,
cuando me embeleso hasta extasiarme
viéndote bailar una conga
con el ritmo, el sabor y el color
de la mayor de las Antillas,
cuando avivas mi tremenda pasión
con la dulzura de tus apasionados besos,
que fácil es quererte mi vida
solo evocar tu nombre
llena mi corazón de pasión y ternura
pues vivo para quererte
desde nuestro amanecer hasta mi última luna.