Troto
Pablo Romero Parada
Que hermosa eres,
y yo que gordo
de flacos brazos que te abrazan
caprichosos de tus formas.
Que piernas tienes,
y que en forma estás,
pues con los esfuerzos tuyos
me refuerzas los adentros.
Claro que tú
no le das importancia,
a esa pose,
a ese cuerpo,
a esa mente.
Peregrina,
ojalá no encuentres este poema nunca.
y yo que gordo
de flacos brazos que te abrazan
caprichosos de tus formas.
Que piernas tienes,
y que en forma estás,
pues con los esfuerzos tuyos
me refuerzas los adentros.
Claro que tú
no le das importancia,
a esa pose,
a ese cuerpo,
a esa mente.
Peregrina,
ojalá no encuentres este poema nunca.