La costa de Marbella protegida
por Sierra Blanca es bello paraíso
y su ensenada es alma conocida
por habitar un sol suave y sumiso.
Por el mar esplendido de Marbella
surcan yates, veleros y pesqueros
y en la mar van dejando huellas de estrella
como los caminantes por alberos.
Los caminos de alberos del paseo
marítimo contemplan bella mar
y caminar por él es mi deseo.
Es villa hermosa digna de admirar
abandonarse y relajarse, amor,
que el pasado fue duro en el lugar
por Sierra Blanca es bello paraíso
y su ensenada es alma conocida
por habitar un sol suave y sumiso.
Por el mar esplendido de Marbella
surcan yates, veleros y pesqueros
y en la mar van dejando huellas de estrella
como los caminantes por alberos.
Los caminos de alberos del paseo
marítimo contemplan bella mar
y caminar por él es mi deseo.
Es villa hermosa digna de admirar
abandonarse y relajarse, amor,
que el pasado fue duro en el lugar
