Si escribiese con sangre quedaría plasmado el dolor,
pero acaso no son suficiente las lágrimas
y el dramatismo que impregnan los truenos
en una noche de insomnio y la forma amarga
en que extraño tus besos y tus ojos de platas
que marcaron cada noche de frustración,
donde anhelaba tenerte diez segundos
para decirte que si te amaba, que el orgullo,
la soberbia y el terror nublaban mis actos
y no podía entregarme como lo deseabas,
ahogaste mi libertad con tus celos
y malgaste mi juventud al perder mi dignidad,
solo pedía tranquilidad y la negaste en cada trueno,
con cada grito, con cada adiós,
ese abismo separó tu alma de mi cuerpo,
amaba tu ser, no quisiste aceptarlo
por tu necesidad de complicarlo todo.
pero acaso no son suficiente las lágrimas
y el dramatismo que impregnan los truenos
en una noche de insomnio y la forma amarga
en que extraño tus besos y tus ojos de platas
que marcaron cada noche de frustración,
donde anhelaba tenerte diez segundos
para decirte que si te amaba, que el orgullo,
la soberbia y el terror nublaban mis actos
y no podía entregarme como lo deseabas,
ahogaste mi libertad con tus celos
y malgaste mi juventud al perder mi dignidad,
solo pedía tranquilidad y la negaste en cada trueno,
con cada grito, con cada adiós,
ese abismo separó tu alma de mi cuerpo,
amaba tu ser, no quisiste aceptarlo
por tu necesidad de complicarlo todo.