BLASON
Poeta adicto al portal
QUE ME ALCANCE LA VIDA
Han pasado dos estaciones en mi existencia
entre el ardor tenue y la calidez dispareja,
un verano tímido y ausente en mis fronteras
con un sol déspota que aumentaba mis penas.
Han transcurrido décadas sin mucho brillo,
por no decir opaco en mi precario destino,
primavera absurda con las hojas ya caídas
anunciando el final de mis años sin vida.
Han pasado si, las estaciones dizque alegres
donde mi piel morena no concedía laureles,
bronceados imaginarios aturdían mi mente
no hallaba la dama, que alimentara mis sienes.
Me ha llegado el otoño como las bancas vacías
sin vida ni gente que incrementara mis cuitas,
pensé un instante que se amargaría mi vida
pero llegaste a mis días, como la rosa mas linda.
Ya no temo al invierno ni al frio mas fiero
si ya tengo el abrigo de sus labios tan tiernos,
la conocí entre flores cuyas espinas expuestas
me enseñaron a vivir, con su carita tan bella.
Han pasado ya dos estaciones y vivo la tercera
donde no me importa el calor ni el frio a cuestas,
que me interesa hoy el clima ni sus cambios de feria
si me calienta su amor, sus caricias... su linda cabellera.
Hoy es presente y el ayer se fue con las hojas
que caían anunciando el otoño que me adorna,
seré su cobija en el invierno que quizás demora
y me bastara este amor, para el calor... de mi princesa.
BLASÓN
Han pasado dos estaciones en mi existencia
entre el ardor tenue y la calidez dispareja,
un verano tímido y ausente en mis fronteras
con un sol déspota que aumentaba mis penas.
Han transcurrido décadas sin mucho brillo,
por no decir opaco en mi precario destino,
primavera absurda con las hojas ya caídas
anunciando el final de mis años sin vida.
Han pasado si, las estaciones dizque alegres
donde mi piel morena no concedía laureles,
bronceados imaginarios aturdían mi mente
no hallaba la dama, que alimentara mis sienes.
Me ha llegado el otoño como las bancas vacías
sin vida ni gente que incrementara mis cuitas,
pensé un instante que se amargaría mi vida
pero llegaste a mis días, como la rosa mas linda.
Ya no temo al invierno ni al frio mas fiero
si ya tengo el abrigo de sus labios tan tiernos,
la conocí entre flores cuyas espinas expuestas
me enseñaron a vivir, con su carita tan bella.
Han pasado ya dos estaciones y vivo la tercera
donde no me importa el calor ni el frio a cuestas,
que me interesa hoy el clima ni sus cambios de feria
si me calienta su amor, sus caricias... su linda cabellera.
Hoy es presente y el ayer se fue con las hojas
que caían anunciando el otoño que me adorna,
seré su cobija en el invierno que quizás demora
y me bastara este amor, para el calor... de mi princesa.
BLASÓN