Santiago Oreggia
Poeta fiel al portal
Que me pasa?
Muchas cosas,
tal vez demasiadas,
que pasan por mi mente,
como el torbellino del agua
cristalina en un rió serrano,
salpicando la mansa naturaleza.
Solo veo mis ojos que buscan
algo nuevo, distinto,
que me haga vibrar,
pero es imposible;
como las llamas del fuego,
tu distancia,
rasga mi corazón.
Busco en el espacio,
una boca sin muecas
a la que contarle
la tristeza que siento,
sabiendo él porque;
y en silencio imaginar
que me llamas,
y buscas
entre las gentes,
en un preludio de
regreso al infinito
estado del amor.
Que me pasa?
Muchas cosas,
tal vez demasiadas,
para decirte que,
mi corazón,
se quiere escapar
y correr como el viento,
en busca de un lugar,
donde pueda nuevamente amar,
crecer, soñar, cantar, reír y volar...
pero es tan imposible,
como querer tomar una estrella
en el firmamento con la mano,
ya que,
mi magullado corazón
continua siendo prisionero
de tu amor.
Que me pasa?
Muchas cosas.
Me he quedo pensando
y me miro de nuevo.
Con los ojos muy tristes,
con los labios callados,
con el amor volado
que no esta a mi lado.
Mirando hacia el mar,
hacia el cielo,
esperando,
con ilusión inclaudicable,
que el fulgor de tu
lucero amoroso
vuelva a iluminar
mi existencia
en ese estado alucinante,
que me enseñaste
es la felicidad.:S
Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©
Muchas cosas,
tal vez demasiadas,
que pasan por mi mente,
como el torbellino del agua
cristalina en un rió serrano,
salpicando la mansa naturaleza.
Solo veo mis ojos que buscan
algo nuevo, distinto,
que me haga vibrar,
pero es imposible;
como las llamas del fuego,
tu distancia,
rasga mi corazón.
Busco en el espacio,
una boca sin muecas
a la que contarle
la tristeza que siento,
sabiendo él porque;
y en silencio imaginar
que me llamas,
y buscas
entre las gentes,
en un preludio de
regreso al infinito
estado del amor.
Que me pasa?
Muchas cosas,
tal vez demasiadas,
para decirte que,
mi corazón,
se quiere escapar
y correr como el viento,
en busca de un lugar,
donde pueda nuevamente amar,
crecer, soñar, cantar, reír y volar...
pero es tan imposible,
como querer tomar una estrella
en el firmamento con la mano,
ya que,
mi magullado corazón
continua siendo prisionero
de tu amor.
Que me pasa?
Muchas cosas.
Me he quedo pensando
y me miro de nuevo.
Con los ojos muy tristes,
con los labios callados,
con el amor volado
que no esta a mi lado.
Mirando hacia el mar,
hacia el cielo,
esperando,
con ilusión inclaudicable,
que el fulgor de tu
lucero amoroso
vuelva a iluminar
mi existencia
en ese estado alucinante,
que me enseñaste
es la felicidad.:S
Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©