Bah, dime si esto no es amor sincero,
del verdadero, del que mata o muere;
así es normal rezar por que prospere
con miedo en la mirada, cual torero.
Discúlpame aquel tono, que hoy difiere,
aquel antiguo, propio de un mezquino;
depara malas rachas el destino.
Ahora, deja que me recupere.
No quiero solo un cuerpo femenino,
si bien el tuyo me causó gran fiebre,
permíteme que sueñe y lo celebre;
también me va el carácter cristalino.
En fin, no sé si lees, ni si atino...
Por eso es que una especie de congoja
me encoge el alma y ya mis ojos moja
y surgen tantas dudas... ¿qué me queda?
ni tus suspiros, ni tu piel de seda,
ni todo lo demás que se me antoja.
del verdadero, del que mata o muere;
así es normal rezar por que prospere
con miedo en la mirada, cual torero.
Discúlpame aquel tono, que hoy difiere,
aquel antiguo, propio de un mezquino;
depara malas rachas el destino.
Ahora, deja que me recupere.
No quiero solo un cuerpo femenino,
si bien el tuyo me causó gran fiebre,
permíteme que sueñe y lo celebre;
también me va el carácter cristalino.
En fin, no sé si lees, ni si atino...
Por eso es que una especie de congoja
me encoge el alma y ya mis ojos moja
y surgen tantas dudas... ¿qué me queda?
ni tus suspiros, ni tu piel de seda,
ni todo lo demás que se me antoja.