Que mis alas acaricien tus temores.

Metatron

Poeta fiel al portal
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Que mis alas acaricien tus temores.

Sin sentido vas caminando por el mundo,
buscando una determinación,
buscando una meta que alcanzar,
mas no te das cuenta que te sumerges
en las tempestades de la realidad maliciosa
que va quemándote la piel.

Desde lo lejos de mi trono
observo tu belleza inmaculada,
veo como tus vestiduras se rompen
con la frialdad de la injusticia,
y como caes helándote en la nieve
que congela tus ganas de levantarte.

Corren ríos desesperados
en tus mejillas cristalinas,
y el viento enorgullecido de golpearte el rostro
danza como un demonio
al compás de tus pesares.

No soporto mas tu dolor,
que poco a poco se convierte en el mío,
y desde la lejanía de mi reino olvidado,
donde las tinieblas tiene su guarida,
y las bestias de la noche se resguardan del mundo,
desde este mi hermoso infierno
alzo el vuelo hasta tus huesos rotos.

Tus labios tiemblan por temor a morir,
y el aliento se te escapa poco a poco,
me miras fijamente y preguntas mi nombre...
… Y esto te respondo:
No soy mas que un sueño
que se quebró al nacer el silencio.

Sonríes lentamente,
con esa serenidad de ti tan propia,
mientras te cargo en mis brazos,
lloras angustiosamente
pidiéndome que no te deje morir,
te susurro al oído suavemente:
Duerme bella flor de mi invierno,
tus pétalos marchitos son mi tesoro,
duerme hermosa escarcha del verano,
déjame llevarte a mi reino
y hacerte parte de mis tinieblas...
Mientras mis alas cristalizadas
acariciarán tus temores.

(Dedicado a una rosa que se marchitó en mi invierno)


 
Última edición:
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Que mis alas acaricien tus temores.

Sin sentido vas caminando por el mundo,
buscando una determinación,
buscando una meta que alcanzar,
mas no te das cuenta que te sumerges
en las tempestades de la realidad maliciosa
que va quemándote la piel.

Desde lo lejos de mi trono
observo tu belleza inmaculada,
veo como tus vestiduras se rompen
con la frialdad de la injusticia,
y como caes helándote en la nieve
que congela tus ganas de levantarte.

Corren ríos desesperados
en tus mejillas cristalinas,
y el viento enorgullecido de golpearte el rostro
danza como un demonio
al compás de tus pesares.

No soporto mas tu dolor,
que poco a poco se convierte en el mío,
y desde la lejanía de mi reino olvidado,
donde las tinieblas tiene su guarida,
y las bestias de la noche se resguardan del mundo,
desde este mi hermoso infierno
alzo el vuelo hasta tus huesos rotos.

Tus labios tiemblan por temor a morir,
y el aliento se te escapa poco a poco,
me miras fijamente y preguntas mi nombre...
… Y esto te respondo:
No soy mas que un sueño
que se quebró al nacer el silencio.

Sonríes lentamente,
con esa serenidad de ti tan propia,
mientras te cargo en mis brazos,
lloras angustiosamente
pidiéndome que no te deje morir,
te susurro al oído suavemente:
Duerme bella flor de mi invierno,
tus pétalos marchitos son mi tesoro,
duerme hermosa escarcha del verano,
déjame llevarte a mi reino
y hacerte parte de mis tinieblas...
Mientras mis alas cristalizadas
acariciarán tus temores.

(Dedicado a una rosa que se marchito en mi invierno)


Realmente interesante.
un beso,
Rosario
 
La muerte enamorada, cuiriosa esta perspectiva, tomando en cuenta que no es la más utilizada por los poetas. Cada quien posee su ensueño, sus personajes ficticios, su mundo irreal... aveces tambien pienso que morir es algo así como lo que relatas,
entregarse a los ensueños para siempre jamás
Muy buen poema caballero, esta princesa le saluda.
P.D: opino igual que las últimas palabras de su firma.
 
Aletea , y aletea...justo en el momento hay resignación y no se le ve alzando vuelo.
Un gusto pasar.
saludos!
 
metatrón... versos suaves y sentidos... entremezclas la blancura de tu invierno con el negro de la oscuridad... me gusto, y me conmovio el mensaje del final...
un beso...
 
Magestuoso vuelo el de tus alas mi querido Metatron, aún en el dolor y la oscuridad de un respirar, siempre existen unas alas que nos acarician, incluso se puede morir en ellas.
Besos nocturnos, estrellas al reino olvidado... lejano.
 
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Que mis alas acaricien tus temores.



Sin sentido vas caminando por el mundo,


buscando una determinación,


buscando una meta que alcanzar,


mas no te das cuenta que te sumerges


en las tempestades de la realidad maliciosa


que va quemándote la piel.



Desde lo lejos de mi trono


observo tu belleza inmaculada,


veo como tus vestiduras se rompen


con la frialdad de la injusticia,


y como caes helándote en la nieve


que congela tus ganas de levantarte.



Corren ríos desesperados


en tus mejillas cristalinas,


y el viento enorgullecido de golpearte el rostro


danza como un demonio


al compás de tus pesares.



No soporto mas tu dolor,


que poco a poco se convierte en el mío,


y desde la lejanía de mi reino olvidado,


donde las tinieblas tiene su guarida,


y las bestias de la noche se resguardan del mundo,


desde este mi hermoso infierno


alzo el vuelo hasta tus huesos rotos.



Tus labios tiemblan por temor a morir,


y el aliento se te escapa poco a poco,


me miras fijamente y preguntas mi nombre...


… Y esto te respondo:


No soy mas que un sueño


que se quebró al nacer el silencio.



Sonríes lentamente,


con esa serenidad de ti tan propia,


mientras te cargo en mis brazos,


lloras angustiosamente


pidiéndome que no te deje morir,


te susurro al oído suavemente:




Duerme bella flor de mi invierno,


tus pétalos marchitos son mi tesoro,


duerme hermosa escarcha del verano,


déjame llevarte a mi reino


y hacerte parte de mis tinieblas...


Mientras mis alas cristalizadas


acariciarán tus temores.

(Dedicado a una rosa que se marchitó en mi invierno)


Gradioso poema, ha sido muy bueno en verdad:

Tus labios tiemblan por temor a morir,


y el aliento se te escapa poco a poco,


me miras fijamente y preguntas mi nombre...


… Y esto te respondo:


No soy mas que un sueño


que se quebró al nacer el silencio.



Sonríes lentamente,


con esa serenidad de ti tan propia,


mientras te cargo en mis brazos,


lloras angustiosamente


pidiéndome que no te deje morir,


te susurro al oído suavemente:




Duerme bella flor de mi invierno,


tus pétalos marchitos son mi tesoro,


duerme hermosa escarcha del verano,


déjame llevarte a mi reino


y hacerte parte de mis tinieblas...


Mientras mis alas cristalizadas


acariciarán tus temores.

ésta parte me ha encantado. una felicitación, tienes 5 estrellas de mi mejor reserva.

The Angel Aeken, (Dian Elis)
 

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