Que mucho sufre una madre, abnegada y amorosa.
Al suceder varias cosas, cuando el hijo es un ingrato,
La hace llorar de día y desvelarse en la noche;
Haciéndole pasar a veces, sin piedad muy malos ratos.
Nueve meses en su vientre, y ella contando los días,
Muy llena de alegría, sabiendo que va a ser madre;
Al nacer lo toma entre sus brazos y le da gracias a Dios,
Y al este ir creciendo, no es lo mismo que parió
Lágrimas de sangre llora, muy llena de sentimiento,
Al notar que ha dado todo y hoy cosecha sufrimiento;
Mas su corazón tan noble no conoce rebeldía,
Y a su hijo más lo ama, cada noche, cada día.
A ella una madre como es, vi llorando una tarde,
Y yo atado de manos, sin un consuelo que darle;
Y viví su sufrimiento con mi corazón partido,
Pero su llanto era sólo, de una madre para un hijo.
Tú que la matas poco a poco,
Recuerda un refrán que dice, hijo fuiste, padre serás;
Vete y bésala en la frente y tómala entre tus brazos;
Demuéstrale que la amas, se conciente por favor.
Hijo, recuerda que madre, en la vida solo hay una,
No la maltrates, no dejes, que por tu culpa ella sufra;
Trátala con amor, con respeto y con dulzura,
No la mates poco a poco, para ir ha llorar a una tumba.
Al suceder varias cosas, cuando el hijo es un ingrato,
La hace llorar de día y desvelarse en la noche;
Haciéndole pasar a veces, sin piedad muy malos ratos.
Nueve meses en su vientre, y ella contando los días,
Muy llena de alegría, sabiendo que va a ser madre;
Al nacer lo toma entre sus brazos y le da gracias a Dios,
Y al este ir creciendo, no es lo mismo que parió
Lágrimas de sangre llora, muy llena de sentimiento,
Al notar que ha dado todo y hoy cosecha sufrimiento;
Mas su corazón tan noble no conoce rebeldía,
Y a su hijo más lo ama, cada noche, cada día.
A ella una madre como es, vi llorando una tarde,
Y yo atado de manos, sin un consuelo que darle;
Y viví su sufrimiento con mi corazón partido,
Pero su llanto era sólo, de una madre para un hijo.
Tú que la matas poco a poco,
Recuerda un refrán que dice, hijo fuiste, padre serás;
Vete y bésala en la frente y tómala entre tus brazos;
Demuéstrale que la amas, se conciente por favor.
Hijo, recuerda que madre, en la vida solo hay una,
No la maltrates, no dejes, que por tu culpa ella sufra;
Trátala con amor, con respeto y con dulzura,
No la mates poco a poco, para ir ha llorar a una tumba.