QUE NADIE SEPA
Que nadie sepa cómo nos amamos,
archívalo en dual introversión,
es el estado ideal del amor que fluye.
A nadie comuniques
que mis arrumacos fueron
descubrimientos de la maduración creciente;
apremiantes llamadas
de voces silenciosas
y dulces tatuajes
que de tu piel pasaron a tu alma.
No te quedes observando por la claraboya
soñando mi alborada
sueña mejor mi mediodía de persianas semiabiertas
y mis noches silentes de luna clara.
Para acariciar tu cuerpo
sólo me basta imaginarte,
y eres tan de mí
que el sonido del infinito
se confunde con la furia vital de mi sangre
y el acorde de tu respiración...
Mañana, cuando me recueste en tu pecho,
te musitaré los fragmentos de Bécquer
que quedaron sin versos,
y las notas de Bach
ahogadas en las pausas del silencio
que ahora serán nuestros,
porque la vida es también poema y música
que cuando estoy contigo, sobreviene al deseo
y las notas se sienten en la humedad
del amor conjugado.
Que nadie sepa que conmigo te pierdes
y conmigo te encuentras
y perdidos encontramos la luz
que tuyo es mi palpitar y mía es tu sudoración
consustanciados en la experiencia nuestra;
y que depositar un cuerpo dentro de otro cuerpo,
es entregar la mente dentro de otra mente,
es entregar el alma dentro de otra alma
y rescatar nuestros rumbos
del autosecuestro de la noche camuflada.
Que nadie sepa que los dos ensayamos
para no equivocarnos
renovando el libreto en cada madrugada
para debutarlo en la escena de luces
el mejor día, el mejor momento,
cuando nuestros guiones quedarán en silencio,
para que la gente nunca sepa nada
porque le esencia de nuestra intimidad
es sólo nuestra, es sólo de los dos
y he allí los aplausos.
¡Así es como te amo!
¡Que nadie sepa nada!
©SorGalim