ALYA
Poeta fiel al portal
Las palabras dispuestas
para tejer sus mundos
hábilmente las tomas
como sagrado insumo.
Las coloca dispersas
como locas que bailan
las asienta tranquila
como paz que sosiega.
Las palabras al aire
sin dueño ni etiquetas
las que puede tomar
cuantas veces él quiera.
Y las venas abiertas
que hablan de su esencia
de verdades calladas
y de mentiras fieras.
A un poeta le basta
una flor que respira
una risa marchita
o caricia furtiva.
Un extraño que pasa
con tristeza en el rostro
la miseria enclavada
la endemoniada envidia.
A un poeta le basta
las uvas en el vino
las manos extendidas
los besos peregrinos.
No necesita espejos
de estupidez humana
de juicios infundados
ni provocación vana.
Sobre su voz que calla
se construye la risa
y sobre su silencio
se conversa sin prisa.
Si te ha tocado el ángel
despierto de un poeta
que elige como rito
de tu vida hacer fiesta.
Baila con sus palabras
que siempre serán ciertas
sin forces, sin engaños
ni indecentes propuestas.
para tejer sus mundos
hábilmente las tomas
como sagrado insumo.
Las coloca dispersas
como locas que bailan
las asienta tranquila
como paz que sosiega.
Las palabras al aire
sin dueño ni etiquetas
las que puede tomar
cuantas veces él quiera.
Y las venas abiertas
que hablan de su esencia
de verdades calladas
y de mentiras fieras.
A un poeta le basta
una flor que respira
una risa marchita
o caricia furtiva.
Un extraño que pasa
con tristeza en el rostro
la miseria enclavada
la endemoniada envidia.
A un poeta le basta
las uvas en el vino
las manos extendidas
los besos peregrinos.
No necesita espejos
de estupidez humana
de juicios infundados
ni provocación vana.
Sobre su voz que calla
se construye la risa
y sobre su silencio
se conversa sin prisa.
Si te ha tocado el ángel
despierto de un poeta
que elige como rito
de tu vida hacer fiesta.
Baila con sus palabras
que siempre serán ciertas
sin forces, sin engaños
ni indecentes propuestas.
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