Orlando Ramos
Un verso, una vida.
La idilica noche cuando nos vestimos de escarlata
y las frazadas se encogieron dejandonos desnudos
se ha marchado cubriendose de día.
Nos ha dejado solos con luz en la ventana
cansados de tanto amarnos
y de tanto contarnos las edades del futuro.
El presente se torna miserable
comparado con la noche que ha muerto
ahora solo nos queda esperar otra,
talvez la dicha nos vuelva a sorprender
y volver a la superficie de esa cama
sumergidos en los tactiles momentos.
y las frazadas se encogieron dejandonos desnudos
se ha marchado cubriendose de día.
Nos ha dejado solos con luz en la ventana
cansados de tanto amarnos
y de tanto contarnos las edades del futuro.
El presente se torna miserable
comparado con la noche que ha muerto
ahora solo nos queda esperar otra,
talvez la dicha nos vuelva a sorprender
y volver a la superficie de esa cama
sumergidos en los tactiles momentos.
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