PEQUEÑO GRANITO DE ANIS
Poeta asiduo al portal
Cierro mis ojos anhelante
y mis suspiros te alcanzan,
brillante noche, añoranzas
que evocan la dulzura del
hombre, que me requiere
no a migajas.
Toda suya, así, entregada
como las noches pasadas,
a una tregua no solicitada,
a la magia de sus goces y
a la paz de su tierna alma,
enamorada.
Todo mío, sin recato sin
templanza, no esperando
que la balanza se incline
al olvido, deseando con
ferviente enmienda, que
en su corazón
No exista espacio que no me sienta.©
y mis suspiros te alcanzan,
brillante noche, añoranzas
que evocan la dulzura del
hombre, que me requiere
no a migajas.
Toda suya, así, entregada
como las noches pasadas,
a una tregua no solicitada,
a la magia de sus goces y
a la paz de su tierna alma,
enamorada.
Todo mío, sin recato sin
templanza, no esperando
que la balanza se incline
al olvido, deseando con
ferviente enmienda, que
en su corazón
No exista espacio que no me sienta.©