Alfredo Escalona
Poeta recién llegado
Que no me faltes tú, si me faltaras
no tendrían mis días claridad,
no mis noches delirio y ebriedad
ni luna enrojecida que alumbrara.
No me falte tu voz ni tu mirada,
ni tu luz de azabache en tempestad:
la negra brisa sin origen ni edad
que atesora mi noche atormentada.
No me faltes, amor, nunca en la vida
que vida no sería sin tu amor,
sin mi aliento extraviado en tus cabellos.
Si me dejas, tu adiós como una herida
- Marchito ya el encanto de una flor-
nacerá del dolor de tu recuerdo.
no tendrían mis días claridad,
no mis noches delirio y ebriedad
ni luna enrojecida que alumbrara.
No me falte tu voz ni tu mirada,
ni tu luz de azabache en tempestad:
la negra brisa sin origen ni edad
que atesora mi noche atormentada.
No me faltes, amor, nunca en la vida
que vida no sería sin tu amor,
sin mi aliento extraviado en tus cabellos.
Si me dejas, tu adiós como una herida
- Marchito ya el encanto de una flor-
nacerá del dolor de tu recuerdo.