Una niña de pies y manos muy pequeños
señala con el dedo alguna otra duda
y es tan fácil perderse en el reflejo del espejo,
quedarse a dormir contigo cuando te hayas ido.
Una niña de pies y manos muy pequeños
pierde su mirada y encuentra mi sonrisa,
pero por algún motivo, la deja a un costado,
sin saber qué reír se se olvida como a las caricias.
Escucho su tierna voz, acompasa primero
y devuelve una paz incierta, lejana, deseo,
al pronunciar su nombre esquivo su dejo.
Una niña de pies y manos muy pequeños,
ha encontrado en mi sonrisa una voz,
un quejido alegre y duradero quiebre.
http://libeasler.wordpress.com/versos/
señala con el dedo alguna otra duda
y es tan fácil perderse en el reflejo del espejo,
quedarse a dormir contigo cuando te hayas ido.
Una niña de pies y manos muy pequeños
pierde su mirada y encuentra mi sonrisa,
pero por algún motivo, la deja a un costado,
sin saber qué reír se se olvida como a las caricias.
Escucho su tierna voz, acompasa primero
y devuelve una paz incierta, lejana, deseo,
al pronunciar su nombre esquivo su dejo.
Una niña de pies y manos muy pequeños,
ha encontrado en mi sonrisa una voz,
un quejido alegre y duradero quiebre.
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