Anaid Anelim Luna
Poeta recién llegado
Que la llegada no llega nunca
y nada hay después de la inquietud móvil.
Que florece sin sed,
que la baña la mañana en su dolor herido,
que extraña sin memorias,
que ya la noche se le arrecuesta del lado extraviado.
Que no sabe, que no dice, que no siente, que no ve.
y nada hay después de la inquietud móvil.
Que florece sin sed,
que la baña la mañana en su dolor herido,
que extraña sin memorias,
que ya la noche se le arrecuesta del lado extraviado.
Que no sabe, que no dice, que no siente, que no ve.