¡ Joder !, jajajajaja, tú también, impulsando (aunque sin quererlo ni pensarlo) a que me incline y rinda pleitesía a tan alto poeta y tan alta poesía, jajajajajajajajaja. ¡ Que entre Luviam, Juno, Nancy, Elizabeth, y alguna más me tienen las rodillas destrozadas de tanto hincarla en tierra, jajajajajajajajajajajajajajaja. Me resisto a brindarla a los caballeros, jajaja, pero habré de hacerlo contigo, de caballero a caballero te rindo pleitesía, jajajaja.
Es que leer un sonetazo en endecasílabos propios heroicos sin fallo alguno es para quitarse el sombrero. Y encima, con el desarrollo secuencial impecable, y adornado con imágenes de antología como las del primer cuarteto en que cada verso es una imagen de altura poética.
Pues no me queda más que dejarte todas las estrellas del cielo (ya veremos como salgo de apuros cuando se las haya de dar a una de nuestras divinas poetisas que son, a la par, hermosas Musas, jaja, pues te las estoy dando todas, jajajajajajajaja). Y ya veremos esa rebelde carajotilla de maquinilla, jajajajaja, que dice de la repu.
Un abrazo que rompe costillas. Leerte es siempre un gozo, amigo mío.