Redivivus
Poeta fiel al portal
QUÉ PASA
Qué pasa pues. Soy yo quien debería estar celoso.
Acaso no al final del día me borras de tu agenda
y regresas con él contenta a compartir la cena.
Entonces porque tantas molestias y agravios.
No es cierto acaso, que él llena tu vida entera
y yo apenas tengo retazos de tu tiempo libre.
No nos pongamos en situación de elegir, no es correcto.
Ni yo puedo dar más de lo que tú me pides
ni tu puedes darme más de lo que ya tengo.
A esta altura de la vida mujer, esas actitudes sobran.
Es posible dividir al amor, vaya que si es posible,
la ternura y la pasión no se agotan al compartirlas.
Pero debes recordar que los celos no son producto
del amor sino de la posesión, y ambos no poseemos
sino el momento pasajero no eterno no hay elección.
Por eso, olvida lo que en mi pasado pudo o no haber existido,
y da la bienvenida al sentimiento que aquí y ahora nos agobia.
Qué pasa pues. Soy yo quien debería estar celoso.
Acaso no al final del día me borras de tu agenda
y regresas con él contenta a compartir la cena.
Entonces porque tantas molestias y agravios.
No es cierto acaso, que él llena tu vida entera
y yo apenas tengo retazos de tu tiempo libre.
No nos pongamos en situación de elegir, no es correcto.
Ni yo puedo dar más de lo que tú me pides
ni tu puedes darme más de lo que ya tengo.
A esta altura de la vida mujer, esas actitudes sobran.
Es posible dividir al amor, vaya que si es posible,
la ternura y la pasión no se agotan al compartirlas.
Pero debes recordar que los celos no son producto
del amor sino de la posesión, y ambos no poseemos
sino el momento pasajero no eterno no hay elección.
Por eso, olvida lo que en mi pasado pudo o no haber existido,
y da la bienvenida al sentimiento que aquí y ahora nos agobia.