Qué puedo decirte que mis ojos no te hayan contado ya,
Qué susurrarte al oído que el viento no te haya soplado,
Cómo esconder las miradas para conseguir disimular
Que mis cenizas se recomponen del sudor de tus manos.
Espirales infinitas en tu espalda,
Precipicios entre tus piernas,
Caricias para desnudar el alma,
Piel contra piel, es la guerra,
Movimientos tan acompasados,
Garras para no soltar la presa,
Suspiros sin claro significado,
Orgasmos que no recompensan.
Qué debo hacer para poder conquistar tus fronteras,
Qué ofrecerte que no te hayan ofrecido en el pasado,
Cómo apaciguar a la sangre que hierve por mis venas
Que me lleva a comportarme como un mero esclavo.
Labios que ofrecen paraísos,
Fluidos que buscan libertad,
Cadenas de tanto compromiso,
Condenas por la ambigüedad,
Pecados que llevan a pecados,
Pasiones buscando saciedad,
Corazones que nunca cesaron
De vivir sin creer en la eternidad.
Qué puedo decirte, qué puedo mostrarte…
Tu, yo, y nadie más, nadie, nadie, nadie….
Qué susurrarte al oído que el viento no te haya soplado,
Cómo esconder las miradas para conseguir disimular
Que mis cenizas se recomponen del sudor de tus manos.
Espirales infinitas en tu espalda,
Precipicios entre tus piernas,
Caricias para desnudar el alma,
Piel contra piel, es la guerra,
Movimientos tan acompasados,
Garras para no soltar la presa,
Suspiros sin claro significado,
Orgasmos que no recompensan.
Qué debo hacer para poder conquistar tus fronteras,
Qué ofrecerte que no te hayan ofrecido en el pasado,
Cómo apaciguar a la sangre que hierve por mis venas
Que me lleva a comportarme como un mero esclavo.
Labios que ofrecen paraísos,
Fluidos que buscan libertad,
Cadenas de tanto compromiso,
Condenas por la ambigüedad,
Pecados que llevan a pecados,
Pasiones buscando saciedad,
Corazones que nunca cesaron
De vivir sin creer en la eternidad.
Qué puedo decirte, qué puedo mostrarte…
Tu, yo, y nadie más, nadie, nadie, nadie….