Andres De Loretto
Poeta recién llegado
QUE QUEDE ENTRE NOSOTROS
Que quede entre nosotros que nos extrañamos
inventando ilusiones que quedaran inmersas en esta oscuridad apasionada,
mi silencio se vuelve compañero insoportable de quizás algo que se quiere gritar,
¿Tenemos algo? tenemos más de lo que quisiéramos comentar,
enmudeciendo cada beso para que solo brille entre nosotros
devorando el eco que producen tus labios al beber mí nombre,
me dices sálvame siendo en realidad tú quien me está dando la vida,
te digo al oído que todo estará bien
mientras tú solo escuchas el roce que hace verso entre tu piel y la mía.
Vuelvo a besar tu frente respondiendo cada pregunta,
se te escapa un te amo, se me escapa un yo también,
deslizando mis palabras como pincel mojado por tu cuerpo desnudo,
tu alma se abriga delicadamente como si fuese lagrima
deteniéndose móvil sobre la palma de mi lengua,
se rompe cada pudor sediento,
se construye cada aliento que pide más,
redimiendo cada pecado indebido que ahora se vuelve divino,
avivando la hoguera de mares dulces de tu femineidad .
Te he escrito estos versos para que jamás olvides lo que fuimos
los escribo madera en tus ojos. Los escribo corazón en tu boca
Que quede entre nosotros que nos extrañamos
inventando ilusiones que quedaran inmersas en esta oscuridad apasionada,
mi silencio se vuelve compañero insoportable de quizás algo que se quiere gritar,
¿Tenemos algo? tenemos más de lo que quisiéramos comentar,
enmudeciendo cada beso para que solo brille entre nosotros
devorando el eco que producen tus labios al beber mí nombre,
me dices sálvame siendo en realidad tú quien me está dando la vida,
te digo al oído que todo estará bien
mientras tú solo escuchas el roce que hace verso entre tu piel y la mía.
Vuelvo a besar tu frente respondiendo cada pregunta,
se te escapa un te amo, se me escapa un yo también,
deslizando mis palabras como pincel mojado por tu cuerpo desnudo,
tu alma se abriga delicadamente como si fuese lagrima
deteniéndose móvil sobre la palma de mi lengua,
se rompe cada pudor sediento,
se construye cada aliento que pide más,
redimiendo cada pecado indebido que ahora se vuelve divino,
avivando la hoguera de mares dulces de tu femineidad .
Te he escrito estos versos para que jamás olvides lo que fuimos
los escribo madera en tus ojos. Los escribo corazón en tu boca