Alan Cuadrado
Poeta fiel al portal
No sé si será en invierno
en primavera, de día
de tarde, pero estoy seguro
que el mar es un plano gigante
donde se refleja mi silueta
recrear el sonido de las gaviotas
y de la quietud marina y su olor
de lejos escuchar el bienestar
la tranquilidad y los pendientes cesar
con la mirada pequeña y cerrada
con ardor de palma quemada
no hay mangas para esconder el as
con una trompeta un canto bélico
de guerra sin tregua, de derrota
de sobrevivencia, de paz
estirar los hombros y no sentir
con alma blanda entre algodón
almohadas, un sano juicio perfecto
el caminar entre la orilla de la playa
con un detector de metales calibrado
con libertad de pagar el precio
sin preguntarlo, sin calcularlo
con los ojos cerrados de la conciencia
estirar la mano para fumar un rato
perder la mirada en perpetuidad por horas
el ir y venir de las olas salvaje a calmado
pensando en cómo toda esa energía
podría trasladarse para generar electricidad
cómo todo ese sargazo puede trasformarse
en un bien más útil, sustentable
cómo los cadaveres de moluscos
pueden ser materiales de construcción o artesanías
cómo las cascaras de camarón pueden ser sasonador de caldos
porqué los lobos marinos tienen costras
porqué el agua no se ve azul y está más gris
porque soñaba y anhelaba ante todo verle
de otra manera, de una forma privada
de esa especie artificial cual comercial de cerveza
con fiesta un licor enterrado en la arena
con companía siendo el ser más despreciable
con una amarga y absoluta soledad
con una mente que calcome la imaginación
los sueños, las ilusiones, un trabajo digno
capaz de pagar un automovil que no sólo transporte a la playa
que transporte al supermercado para comprar lentes de sol
unas bermudas de colores chillones,
de esas que hacen ruido con la fricción
una playera del señor frogs de tirahueso
una laguna azul con sombrilla para mi esposa
un coco preparado para mi hijo
y yo con una moicana punk y el brillo del sol radiando
con la demás familia cómo olograma borroso
quizás están en el sueño, en la imaginación
que estúpidamente es realista y sincera
que sabe que pocos hacen un pequeño esfuerzo
para estar a tu lado, porque ante todo les has olvidado
en este sueño mágico donde todo es perfecto y absurdo
también hay realismo severo y de apadrinamiento
porque las ganas de enloqueser
desauisiarse, gritar y salir corriendo desmudo
para que el mar te trague por la eternidad es severo
¿Qué se sentiría lograr todo lo que te has propuesto?
¿Qué se sentiría? Para contarselo al mar
ese mar misterioso, que puede elevar sus olas para hacer tsunamis
ese mar que alverga luces, intinidad de misterio
sucediendo al mismo de tu mirar
millones de cosas por cada segundo
¿Qué se sentiría, evitar la muerte?
en primavera, de día
de tarde, pero estoy seguro
que el mar es un plano gigante
donde se refleja mi silueta
recrear el sonido de las gaviotas
y de la quietud marina y su olor
de lejos escuchar el bienestar
la tranquilidad y los pendientes cesar
con la mirada pequeña y cerrada
con ardor de palma quemada
no hay mangas para esconder el as
con una trompeta un canto bélico
de guerra sin tregua, de derrota
de sobrevivencia, de paz
estirar los hombros y no sentir
con alma blanda entre algodón
almohadas, un sano juicio perfecto
el caminar entre la orilla de la playa
con un detector de metales calibrado
con libertad de pagar el precio
sin preguntarlo, sin calcularlo
con los ojos cerrados de la conciencia
estirar la mano para fumar un rato
perder la mirada en perpetuidad por horas
el ir y venir de las olas salvaje a calmado
pensando en cómo toda esa energía
podría trasladarse para generar electricidad
cómo todo ese sargazo puede trasformarse
en un bien más útil, sustentable
cómo los cadaveres de moluscos
pueden ser materiales de construcción o artesanías
cómo las cascaras de camarón pueden ser sasonador de caldos
porqué los lobos marinos tienen costras
porqué el agua no se ve azul y está más gris
porque soñaba y anhelaba ante todo verle
de otra manera, de una forma privada
de esa especie artificial cual comercial de cerveza
con fiesta un licor enterrado en la arena
con companía siendo el ser más despreciable
con una amarga y absoluta soledad
con una mente que calcome la imaginación
los sueños, las ilusiones, un trabajo digno
capaz de pagar un automovil que no sólo transporte a la playa
que transporte al supermercado para comprar lentes de sol
unas bermudas de colores chillones,
de esas que hacen ruido con la fricción
una playera del señor frogs de tirahueso
una laguna azul con sombrilla para mi esposa
un coco preparado para mi hijo
y yo con una moicana punk y el brillo del sol radiando
con la demás familia cómo olograma borroso
quizás están en el sueño, en la imaginación
que estúpidamente es realista y sincera
que sabe que pocos hacen un pequeño esfuerzo
para estar a tu lado, porque ante todo les has olvidado
en este sueño mágico donde todo es perfecto y absurdo
también hay realismo severo y de apadrinamiento
porque las ganas de enloqueser
desauisiarse, gritar y salir corriendo desmudo
para que el mar te trague por la eternidad es severo
¿Qué se sentiría lograr todo lo que te has propuesto?
¿Qué se sentiría? Para contarselo al mar
ese mar misterioso, que puede elevar sus olas para hacer tsunamis
ese mar que alverga luces, intinidad de misterio
sucediendo al mismo de tu mirar
millones de cosas por cada segundo
¿Qué se sentiría, evitar la muerte?