Encontraste los labios a tono
en otro lugar y ajeno lecho.
Mientras se difumina el contorno
de nuestro amor en mi pecho.
Lejos de padecer
y más distante de enloquecer... Sonreí.
Me acerqué a tu mesa y los felicité.
¡Que seas feliz!
Tu compañero quiso salir por piernas
causando una sonrisa en los comensales.
Solo sirvió para ponerte en evidencia
y quemarte en todos los portales.
No te aparezcas por el barrio
ni te preocupes por las llaves.
A esta hora del horario
son otras cerraduras y claves.
Hoy eres un pequeño jadeo
mañana un lejano recuerdo.
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