Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
esta noche
fue demasiado corta
demasiado cruda
noche despiadada -
y llegó la madrugada
para abrir de nuevo
las ventanas del silencio...
pero el amor crece
con cada puesta del sol
y cada amanecer -
lleno del azul mi corazón
las horas pasan y no pasa
mi agitación...
la inquietud de los mares
cuando la tempestad
levanta olas que todo lo llevan consigo -
no dejan ni un pedazo de tierra
seco y seguro...
no hay escape...
el amor lo abarca todo
y provoca los incendios
dentro
del alma - fuerte sentimiento
de felicidad al verlo -
de angustia por estar lejos...
como mirar en un espejo
y no ver nada, salvo a él -
y no sentir, sino un lazo inquebrantable
entre la palabra azul - y el blanco del papel
y no querer más que ser la hoja
esperando que escriba
sobre ella el poeta -
cualquier cosa que guste
cuando le de la gana
o ser pluma en su mano
arropando de estrofas
el gran poemario de su vida...
o ser alfombra fina
para que no se lastime
mientras camina -
o ser el vaso para contener el agua -
y así gozar siempre de sus besos...
o ser la escalera y elevarlo
por encima de las nubes...
cantarle al viento mi añoranza
vistiendo cada mañana
el abrigo de esperanza...
y amarlo más y mejor con cada minuto
servirle apasionadamente
cuidarlo y dar la vida por él -
y sentirlo en todo momento presente
como si no existiera la distancia -
sin miedo, sin límite...
que no se acabe todavía
la oscuridad que nos envuelve...
porque cuando llegue el día
dormiremos -
pero en los sueños nuestros
estaremos por fin unidos...
[17/03/2014]
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