MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la hondura más honda
de nuestra tierra libre.
Las balas son astillas del odio,
clavadas en la piel de la esperanza.
La gente muere y muere.
Sin que a nadie despierten
sus gritos desgarrados.
Nuestra hondura más honda.
Nuestra herida común.
Si pudiéramos vernos
sin mapas de colores.
Quizás nos dolerían
las bombas sobre los niños
que ya nadie recuerda.
Pero lejos del tiempo
en que nos educaron.
La metralla ya era la muerte
de los sueños perdidos.
Abel sigue rondando
sin encontrar comienzo
en las almas del mundo
de Caín y Babel
A veces me despierto.
Y sólo sé que vivo
sin encontrar el canto
que todos cantaremos.
de nuestra tierra libre.
Las balas son astillas del odio,
clavadas en la piel de la esperanza.
La gente muere y muere.
Sin que a nadie despierten
sus gritos desgarrados.
Nuestra hondura más honda.
Nuestra herida común.
Si pudiéramos vernos
sin mapas de colores.
Quizás nos dolerían
las bombas sobre los niños
que ya nadie recuerda.
Pero lejos del tiempo
en que nos educaron.
La metralla ya era la muerte
de los sueños perdidos.
Abel sigue rondando
sin encontrar comienzo
en las almas del mundo
de Caín y Babel
A veces me despierto.
Y sólo sé que vivo
sin encontrar el canto
que todos cantaremos.