ADEXFI
Poeta adicto al portal
...”encuéntrame en la clarividencia,
en el movimiento y en el tiempo.
En las horas perdidas”.
Pero a pesar de eso, su mirada es la de un ángel.
Y me da tristeza verla, pero a la vez alegría.
...me llamo July, - me dijo- sonriendo, sin mirarme.
Y no se como se puede ser tan dulcemente humilde...
Será porque tiene labios leporinos y cojea.
Ni en mis sueños proféticos, hubiera imaginado una criatura así.
Linda, para mi. Y para quien la conozca.
Creo que se algo, de perder el orgullo cuando regresas del polvo.
Si, cuando has perdido algo, te ves superior.
Porque ese vacío lo llena algo mejor.
Es como un ángel, humilde, sin orgullo, que vive solo con el alma
y de las ayudas sociales de bienestar, de la ciudad.
Y la veo mas hermosa que una chica, que puedan vestir ropa de marca.
Porque ella va con lo que puede.
A Guillermo nadie le hablaba.
Así que me acerque a conversarle y hacerle bromas.
Las enfermeras miraban la escena de lejos, preocupadas.
Es que después de eso, no hacía más que seguirme a todos lados.
Aún en medio de mis ejercicios de rehabilitación.
Luego me enteré que, tenia problemas con la memoria
y solo se acordaba de mi.
Y me pidieron por favor, que no conversara con el.
Pero después lo sentaron al lado mío en el comedor.
Quien iba a pensar que tendría un amigo así,
en las huellas del camino.
Es nueva, creo que se llama Nadia. Encantadora.
No parece tener mas de veinte años,
mira para todos lados sonriendo.
Con sus lentes que se le resbala de su nariz,
y hace que tenga que echar la cabeza
para atrás, para ver su entorno.
Muy pálida y de pelo corto y de corte sofisticado.
Y parece todo normal en ella.
Creo que le hice un par de bromas y reímos juntos.
Y me percaté de que jugaba mucho, con sus dedos nerviosos.
Bastante sociable, demasiado...es que parecería mono temática,
aunque tenía estupenda memoria y lucidez,
repetía el mismo tema “ mira acabe todo mi desayuno, sii”
Además caminaba como si estuviera perdida.
Y tuve un presentimiento, de que quizás todo no iba tan bien en ella.
Y el otro día la vi bailando.
Yo estaba sentado en la cafetería, y solo agaché la cabeza. No quería ver,
que estaba bailando una canción de niños...Dios mío,
que venga ya, Tu Reino.
en el movimiento y en el tiempo.
En las horas perdidas”.
Pero a pesar de eso, su mirada es la de un ángel.
Y me da tristeza verla, pero a la vez alegría.
...me llamo July, - me dijo- sonriendo, sin mirarme.
Y no se como se puede ser tan dulcemente humilde...
Será porque tiene labios leporinos y cojea.
Ni en mis sueños proféticos, hubiera imaginado una criatura así.
Linda, para mi. Y para quien la conozca.
Creo que se algo, de perder el orgullo cuando regresas del polvo.
Si, cuando has perdido algo, te ves superior.
Porque ese vacío lo llena algo mejor.
Es como un ángel, humilde, sin orgullo, que vive solo con el alma
y de las ayudas sociales de bienestar, de la ciudad.
Y la veo mas hermosa que una chica, que puedan vestir ropa de marca.
Porque ella va con lo que puede.
A Guillermo nadie le hablaba.
Así que me acerque a conversarle y hacerle bromas.
Las enfermeras miraban la escena de lejos, preocupadas.
Es que después de eso, no hacía más que seguirme a todos lados.
Aún en medio de mis ejercicios de rehabilitación.
Luego me enteré que, tenia problemas con la memoria
y solo se acordaba de mi.
Y me pidieron por favor, que no conversara con el.
Pero después lo sentaron al lado mío en el comedor.
Quien iba a pensar que tendría un amigo así,
en las huellas del camino.
Es nueva, creo que se llama Nadia. Encantadora.
No parece tener mas de veinte años,
mira para todos lados sonriendo.
Con sus lentes que se le resbala de su nariz,
y hace que tenga que echar la cabeza
para atrás, para ver su entorno.
Muy pálida y de pelo corto y de corte sofisticado.
Y parece todo normal en ella.
Creo que le hice un par de bromas y reímos juntos.
Y me percaté de que jugaba mucho, con sus dedos nerviosos.
Bastante sociable, demasiado...es que parecería mono temática,
aunque tenía estupenda memoria y lucidez,
repetía el mismo tema “ mira acabe todo mi desayuno, sii”
Además caminaba como si estuviera perdida.
Y tuve un presentimiento, de que quizás todo no iba tan bien en ella.
Y el otro día la vi bailando.
Yo estaba sentado en la cafetería, y solo agaché la cabeza. No quería ver,
que estaba bailando una canción de niños...Dios mío,
que venga ya, Tu Reino.
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