Raúl Carreras
Poeta recién llegado
Que me rasgan las dudas
de sus letras difusas,
sus palabras confusas
que se pierda en excusas.
Que me rompe por dentro
que se vuelen al viento
los perpetuos lamentos
por amarla en secreto.
Que me mata la espera
por sentirla más cerca,
los anhelos de verla
el afán de tenerla.
Que será mi inocencia
o que tantas ausencias
muden en impaciencias
por que esté en mi presencia.
Que tal vez me equivoque
y confunda el enfoque,
que quizás ya no flote
en su mente aquel goce.
Que son miles las cruces
por pedir que me escuche,
por bañarme en las nubes
de sus ojos azules.
Que me asfixia el hastío
cada vez que le pido
que me llene el vacío…,
y aun así yo te digo:
Que si llega el momento
de rozarle los versos,
de robarle sus besos,
de fundir nuestros cuerpos…
Si conjuga los verbos
del amor y el deseo,
que si acepta mi reto
y por fin me la encuentro …
Si dibuja el sendero
de camino al infierno
y me ofrece su lecho…,
nuestro amor será eterno.
de sus letras difusas,
sus palabras confusas
que se pierda en excusas.
Que me rompe por dentro
que se vuelen al viento
los perpetuos lamentos
por amarla en secreto.
Que me mata la espera
por sentirla más cerca,
los anhelos de verla
el afán de tenerla.
Que será mi inocencia
o que tantas ausencias
muden en impaciencias
por que esté en mi presencia.
Que tal vez me equivoque
y confunda el enfoque,
que quizás ya no flote
en su mente aquel goce.
Que son miles las cruces
por pedir que me escuche,
por bañarme en las nubes
de sus ojos azules.
Que me asfixia el hastío
cada vez que le pido
que me llene el vacío…,
y aun así yo te digo:
Que si llega el momento
de rozarle los versos,
de robarle sus besos,
de fundir nuestros cuerpos…
Si conjuga los verbos
del amor y el deseo,
que si acepta mi reto
y por fin me la encuentro …
Si dibuja el sendero
de camino al infierno
y me ofrece su lecho…,
nuestro amor será eterno.