DIEGO RAMSAY
Poeta adicto al portal
Queda tiempo Papá
Un latido me señala que vivo pleno de dicha,
un suspiro, me deja saber que aun respiro,
tengo la extraña sensación de estar en paz,
así supe, que quien me regalo un día cariño,
el que fue mi héroe, mi amigo, mi tranquilidad,
donde supe gritar muy fuerte ,ese es mi papá,
esta contando, los pasos cortos que aun dará.
Aprendí a saber como se valora el pan y el amor,
a no juzgar por la apariencia, a querer reír fácil,
a ser hombre y aceptar los defectos de uno mismo,
encontrar y regalar lo que en lluvia me mostró,
amor por los hijos, aunque hoy sigue siendo muy niño,
que solo pide mas cariño, para sentir la brisa,al despertar,
una sonrisa, recuerdos contados en la mesa con vino y pan.
Hoy ya no le queda mucho, que mirar los días que vendrán,
su cuerpo esta cansado, sus ojos entregados,sin brillo,
entre risas y abrazos siento a mi viejo preparado,
esta doblando su piernas, sabrá donde llega su camino,
pero como el sabor de la vida se va marchando de a poco,
comparto el momento y quiero gritar le, mi viejo yo te quiero,
aun tengo tiempo y juntaremos las manos saludando el destino.
Es la despedida que sabré, no tendrá retorno,
le pondré risas en su maleta, caricias a sus canas blancas,
besos , abrazos y palabras que le debo pagar en vida,
nos miraremos de frente y con lágrimas de hombre,
te diré que te amo muy de corazón papá,
seré valiente, ya te acompañare, un día en ese lugar,
donde el sol es tibio y la vida descansa en paz.
D. RAMSAY.
Un latido me señala que vivo pleno de dicha,
un suspiro, me deja saber que aun respiro,
tengo la extraña sensación de estar en paz,
así supe, que quien me regalo un día cariño,
el que fue mi héroe, mi amigo, mi tranquilidad,
donde supe gritar muy fuerte ,ese es mi papá,
esta contando, los pasos cortos que aun dará.
Aprendí a saber como se valora el pan y el amor,
a no juzgar por la apariencia, a querer reír fácil,
a ser hombre y aceptar los defectos de uno mismo,
encontrar y regalar lo que en lluvia me mostró,
amor por los hijos, aunque hoy sigue siendo muy niño,
que solo pide mas cariño, para sentir la brisa,al despertar,
una sonrisa, recuerdos contados en la mesa con vino y pan.
Hoy ya no le queda mucho, que mirar los días que vendrán,
su cuerpo esta cansado, sus ojos entregados,sin brillo,
entre risas y abrazos siento a mi viejo preparado,
esta doblando su piernas, sabrá donde llega su camino,
pero como el sabor de la vida se va marchando de a poco,
comparto el momento y quiero gritar le, mi viejo yo te quiero,
aun tengo tiempo y juntaremos las manos saludando el destino.
Es la despedida que sabré, no tendrá retorno,
le pondré risas en su maleta, caricias a sus canas blancas,
besos , abrazos y palabras que le debo pagar en vida,
nos miraremos de frente y con lágrimas de hombre,
te diré que te amo muy de corazón papá,
seré valiente, ya te acompañare, un día en ese lugar,
donde el sol es tibio y la vida descansa en paz.
D. RAMSAY.