roberetazos
Poeta asiduo al portal
Ciudades absortas de presonas y con ellas las palabras,
mudas ante los gélidos amaneceres que pasamos abrazados,
sumidos en nuestros regazos, juntando las manos,
entrelazando los dedos, con suave y sútil tacto.
Aún quedan millones de ciudades que apagar, si
las sombras de las farolas piden a gritos descansar y
yo estaré allí para que duermas junto a mí,
si mía eres en anocheceres, proclamas que me quieres.
Vacío inmenso que acumula el viaje de este decenso,
descenso al cúmulo de mis tristezas y lamentos,
bajaré sin remos, voluntariamente a los infiernos
que de nuevo me llevan directos a tu ego.
En el cielo ya no hay hueco para los ángeles,
entre dientes, allí arriba volví a verte, donde
rimo "amor con desamor", rima fácil, pero
de inmenso valor, escaso en el juego del temor.
©Roberto Zarco.
©www.robertozarco.com
mudas ante los gélidos amaneceres que pasamos abrazados,
sumidos en nuestros regazos, juntando las manos,
entrelazando los dedos, con suave y sútil tacto.
Aún quedan millones de ciudades que apagar, si
las sombras de las farolas piden a gritos descansar y
yo estaré allí para que duermas junto a mí,
si mía eres en anocheceres, proclamas que me quieres.
Vacío inmenso que acumula el viaje de este decenso,
descenso al cúmulo de mis tristezas y lamentos,
bajaré sin remos, voluntariamente a los infiernos
que de nuevo me llevan directos a tu ego.
En el cielo ya no hay hueco para los ángeles,
entre dientes, allí arriba volví a verte, donde
rimo "amor con desamor", rima fácil, pero
de inmenso valor, escaso en el juego del temor.
©Roberto Zarco.
©www.robertozarco.com