Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Quedan nuestras voces
rebotando en las paredes,
nuestros besos selenitas
transformándose en recuerdos,
el paisaje de tu cuerpo
durmiendo en mi regazo,
tus ojos cerrados y tú soñando
quien sabe con que ni donde,
mi corazón entregado
a la noche y sus latidos,
en tus manos, acurrucada,
la mañana que anhelo,
mi amor que nunca descansa,
mi versos que padecen insomnio.
rebotando en las paredes,
nuestros besos selenitas
transformándose en recuerdos,
el paisaje de tu cuerpo
durmiendo en mi regazo,
tus ojos cerrados y tú soñando
quien sabe con que ni donde,
mi corazón entregado
a la noche y sus latidos,
en tus manos, acurrucada,
la mañana que anhelo,
mi amor que nunca descansa,
mi versos que padecen insomnio.