Quedarnos juntos

garnica

Poeta recién llegado
[FONT=bookman old style, new york, times, serif]Quedarnos juntos, jugando a ser
los peores enemigos,
no puede ser valentía, sino el modo más cobarde
de dejarnos destruir por la costumbre.
Por eso, mientras vemos la televisión
y sé que no tengo nada qué decirte,
quisiera salir huyendo
para no sentir que tú también estás pensando
en irte.

Le tenemos miedo al último portazo,
a lo irreversible, y mientras tanto
el triste polvo de lo cotidiano
nos vuelve opacos, nos va secando.
Haber renunciado a lo que fuimos
¿nos hace sentir culpables?
¿Es esto lo que llaman vivir?

Cada vez es más terrible salir a la calle
y ver a los novios besándose,
a las viudas que vuelven a reir enamoradas,
y cómo no sentirse acorralado
en esta ciudad llena de amantes
que brillan juntos y graban sus nombres
en los árboles, dejan su rastro en todas partes,
vuelven de un color distinto
todo lo que tocan.

Hagamos un trato;
dejemos de untarnos ceniza en el alma.
Empezaré a recoger
los tristes trapos de mi dignidad
por toda la casa
y déjame ir sin despedidas, sin máscaras trágicas,
sin sentir que me asestas la viva navaja del rencor
por la espalda,
y si regreso a medianoche
que la puerta esté cerrada,
para siempre cerrada.
 
[FONT=bookman old style, new york, times, serif]Quedarnos juntos, jugando a ser
los peores enemigos,
no puede ser valentía, sino el modo más cobarde
de dejarnos destruir por la costumbre.
Por eso, mientras vemos la televisión
y sé que no tengo nada qué decirte,
quisiera salir huyendo
para no sentir que tú también estás pensando
en irte.

Le tenemos miedo al último portazo,
a lo irreversible, y mientras tanto
el triste polvo de lo cotidiano
nos vuelve opacos, nos va secando.
Haber renunciado a lo que fuimos
¿nos hace sentir culpables?
¿Es esto lo que llaman vivir?

Cada vez es más terrible salir a la calle
y ver a los novios besándose,
a las viudas que vuelven a reir enamoradas,
y cómo no sentirse acorralado
en esta ciudad llena de amantes
que brillan juntos y graban sus nombres
en los árboles, dejan su rastro en todas partes,
vuelven de un color distinto
todo lo que tocan.

Hagamos un trato;
dejemos de untarnos ceniza en el alma.
Empezaré a recoger
los tristes trapos de mi dignidad
por toda la casa
y déjame ir sin despedidas, sin máscaras trágicas,
sin sentir que me asestas la viva navaja del rencor
por la espalda,
y si regreso a medianoche
que la puerta esté cerrada,
para siempre cerrada.


Un poema que conmueve por su contenido, cuando el amor se acaba es mejor retirarse con dignidad a vivr una vida miserable
Cito:
Empezaré a recoger
los tristes trapos de mi dignidad
por toda la casa
y déjame ir sin despedidas, sin máscaras trágicas,
sin sentir que me asestas la viva navaja del rencor
por la espalda,
y si regreso a medianoche
que la puerta esté cerrada,
para siempre cerrada.

Un gran cierre.

Cordiales saludos
 

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