Cuando tú no estás, todo se vuelve triste
la cálida frescura del rostro de la vida
cobra una apariencia fría y dura;
las estrellas pierden su brillo a lo lejos
y la luna se esconde asaltando mis noches,
y sigo perdida en la tregua de mis sentimientos
con la obscuridad frívola entre nubes llorosas
que atan mi alma a tal sufrimiento.
Me ataca la angustia con su helada daga;
se desgarra dentro mi débil espíritu;
de lágrimas rotas se llenan mis ojos,
el corazón salta agitado en mi pecho
en donde no cabe la mustia modestia.
Olvidé el orgullo...
mi cuerpo aun tiembla por estar contigo
no encuentro en el beso, el abrazo perdido
tan sólo musito y en un sollozo atino a decirte:
"Please don't go... quédate conmigo".
la cálida frescura del rostro de la vida
cobra una apariencia fría y dura;
las estrellas pierden su brillo a lo lejos
y la luna se esconde asaltando mis noches,
y sigo perdida en la tregua de mis sentimientos
con la obscuridad frívola entre nubes llorosas
que atan mi alma a tal sufrimiento.
Me ataca la angustia con su helada daga;
se desgarra dentro mi débil espíritu;
de lágrimas rotas se llenan mis ojos,
el corazón salta agitado en mi pecho
en donde no cabe la mustia modestia.
Olvidé el orgullo...
mi cuerpo aun tiembla por estar contigo
no encuentro en el beso, el abrazo perdido
tan sólo musito y en un sollozo atino a decirte:
"Please don't go... quédate conmigo".