Quédate conmigo,
Aunque sea perdidos
Entre la muchedumbre,
Aunque no nos oigamos entre el ruido,
Aunque nuestros rostros no veamos
Porque la lluvia nos empapa y cubre.
Quédate conmigo,
Róbale unos minutos
A tu preciso reloj,
No dejes que las horas transcurran
Sin que su tiempo compartamos,
Aquí, en silencio,
Pues es más elocuente
Que nuestra voz.
Quédate conmigo,
Que me da miedo la soledad.
Pues no la entiendo
Sino es contigo,
Porque nada importa
Únicamente el momento
En que cercano te siento,
Estremeciéndose cada átomo
De mi cuerpo.
Quédate conmigo,
Pues no creo en cielos
Que no habites,
No confío en infiernos
En los que no me tientes,
Sólo creo en tu presencia
Que como un ángel ateo
Me reconforta.
Quédate,
Aquí a mi lado,
Hasta el último aliento
Me abandone,
Si me voy,
Que en la luz de tus ojos
Yo me apague,
Para que ese calor precioso
Que supiste darme,
Quede cómo un rescoldo
En lo que abandona la carne.
Aunque sea perdidos
Entre la muchedumbre,
Aunque no nos oigamos entre el ruido,
Aunque nuestros rostros no veamos
Porque la lluvia nos empapa y cubre.
Quédate conmigo,
Róbale unos minutos
A tu preciso reloj,
No dejes que las horas transcurran
Sin que su tiempo compartamos,
Aquí, en silencio,
Pues es más elocuente
Que nuestra voz.
Quédate conmigo,
Que me da miedo la soledad.
Pues no la entiendo
Sino es contigo,
Porque nada importa
Únicamente el momento
En que cercano te siento,
Estremeciéndose cada átomo
De mi cuerpo.
Quédate conmigo,
Pues no creo en cielos
Que no habites,
No confío en infiernos
En los que no me tientes,
Sólo creo en tu presencia
Que como un ángel ateo
Me reconforta.
Quédate,
Aquí a mi lado,
Hasta el último aliento
Me abandone,
Si me voy,
Que en la luz de tus ojos
Yo me apague,
Para que ese calor precioso
Que supiste darme,
Quede cómo un rescoldo
En lo que abandona la carne.