AMANT
Poeta adicto al portal
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océanos de saliva,
acaricias y besas eternidades;
vives en los mortales,
apretujado en abrazos,
inspirando a las musas,
devoras poesía,
libas música;
te bendicen o maldicen
y tú, invicto y sereno,
y tú, siempre ahí
en el lugar que deseas,
sólo sabes entregarte,
reciclarte,
nacer y renacer.
Dicen que no dejas de ser;
ojalá no te mueras nunca,
no te marches de ella,
encalles en su esencia.
Alpinista de
montañas y sierras,
explorador de bosques y selvas,
asesino y ladrón,
de rubíes coleccionista,
químico y físico, sos,
matemático,
del esoterismo, practicante,
diestro piloto,
y osado marino,
vences todas las leyes,
a Cronos y al mismo Júpiter
si así lo quieres.
Todo eso eres...
y astro y flor y mar
y paraíso infernal
y beso entre el cielo y el suelo
con lenguas de olas,
y vida, ¡sí, vida!,
llorosa sonrisa
y sonriente llanto,
camino interminable
que mi alma transita de su mano,
enfermedad que todo lo cura,
de los cuerdos, la locura...
Cuando verdadero eres
vales más que oro y diamantes,
aunque de agua y fuego
estés hecho.
De las mujeres el corazón
es para vos
tierra muy fértil...
en ésta creces infinitamente.
Ni siquiera me perteneces,
pero puedo darte...
Sí, Amor, eres la más misteriosa
de las esencias,
y te llevo en el pecho,
acurrucado en el corazón,
anidado en mi interior,
¡quédate ahí,
de mí jamás migres!.
océanos de saliva,
acaricias y besas eternidades;
vives en los mortales,
apretujado en abrazos,
inspirando a las musas,
devoras poesía,
libas música;
te bendicen o maldicen
y tú, invicto y sereno,
y tú, siempre ahí
en el lugar que deseas,
sólo sabes entregarte,
reciclarte,
nacer y renacer.
Dicen que no dejas de ser;
ojalá no te mueras nunca,
no te marches de ella,
encalles en su esencia.
Alpinista de
montañas y sierras,
explorador de bosques y selvas,
asesino y ladrón,
de rubíes coleccionista,
químico y físico, sos,
matemático,
del esoterismo, practicante,
diestro piloto,
y osado marino,
vences todas las leyes,
a Cronos y al mismo Júpiter
si así lo quieres.
Todo eso eres...
y astro y flor y mar
y paraíso infernal
y beso entre el cielo y el suelo
con lenguas de olas,
y vida, ¡sí, vida!,
llorosa sonrisa
y sonriente llanto,
camino interminable
que mi alma transita de su mano,
enfermedad que todo lo cura,
de los cuerdos, la locura...
Cuando verdadero eres
vales más que oro y diamantes,
aunque de agua y fuego
estés hecho.
De las mujeres el corazón
es para vos
tierra muy fértil...
en ésta creces infinitamente.
Ni siquiera me perteneces,
pero puedo darte...
Sí, Amor, eres la más misteriosa
de las esencias,
y te llevo en el pecho,
acurrucado en el corazón,
anidado en mi interior,
¡quédate ahí,
de mí jamás migres!.
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