Quédate en Silencio
Quédate en silencio, quiero inmortalizarte en mi mente, convertirte en mi palabra, ya no digas nada, tu boca de fuego me lastima; me desproteges convirtiéndome en un pobre niño indefenso, tratando de desaparecer de este mundo,
en el cual se siente lastimado, y en el cual con cada látigo tuyo mi corazón se siente destrozado y en el cual
mis sentimientos me confunden llevando mi ser a un infierno en un mundo real.
Quédate en silencio, que al escucharte decir esas palabras siento que se pierde mi alma, me invade una temible tristeza que provoca una lágrima en mi interior y siento pavor de todo lo que está a mi alrededor.
Quédate en silencio, así tan callada como la noche y tan hermosa como las estrellas, déjame penetrar en ese silencio ya que quiero decirte todo lo que siento, quiero que estemos solos para escucharte decirme Adiós, para que así de una maldita vez mi corazón se parta en dos.
Mírame y no evadas tu mirada haciendo creer que estás
ocupada; no trates de evitarme haciendo creer que no escuchas lo que digo, pues basta que escuches una sola palabra mía, no podrás alejarla de tu mente, por más que quieras que en ti, el olvido esté presente.
Al escucharme decir todo esto no sabes que hacer ni adónde mirar y no haces nada más que callar,
en cambio, a mi me toca la parte más difícil,
ya que te tengo que olvidar.
Quédate en silencio, quiero inmortalizarte en mi mente, convertirte en mi palabra, ya no digas nada, tu boca de fuego me lastima; me desproteges convirtiéndome en un pobre niño indefenso, tratando de desaparecer de este mundo,
en el cual se siente lastimado, y en el cual con cada látigo tuyo mi corazón se siente destrozado y en el cual
mis sentimientos me confunden llevando mi ser a un infierno en un mundo real.
Quédate en silencio, que al escucharte decir esas palabras siento que se pierde mi alma, me invade una temible tristeza que provoca una lágrima en mi interior y siento pavor de todo lo que está a mi alrededor.
Quédate en silencio, así tan callada como la noche y tan hermosa como las estrellas, déjame penetrar en ese silencio ya que quiero decirte todo lo que siento, quiero que estemos solos para escucharte decirme Adiós, para que así de una maldita vez mi corazón se parta en dos.
Mírame y no evadas tu mirada haciendo creer que estás
ocupada; no trates de evitarme haciendo creer que no escuchas lo que digo, pues basta que escuches una sola palabra mía, no podrás alejarla de tu mente, por más que quieras que en ti, el olvido esté presente.
Al escucharme decir todo esto no sabes que hacer ni adónde mirar y no haces nada más que callar,
en cambio, a mi me toca la parte más difícil,
ya que te tengo que olvidar.