coral
Una dama muy querida en esta casa.
xxxxxxxx
Quedó la casa vacía...
Con sus cuartos de colores,
y desnudas las paredes
empolvadas con sus sueños.
Con sus cuartos de colores,
y desnudas las paredes
empolvadas con sus sueños.
No sé si podré darles vida,
porque ya no están sus risas,
sólo queda el sentimiento
de este inmenso amor
que me domina.
porque ya no están sus risas,
sólo queda el sentimiento
de este inmenso amor
que me domina.
Su llanto, sus esperanzas, sus sueños,
se quedaron recogidos
con el polvo de los techos.
Y sus silentes suspiros
cuando muchas veces a solas,
se llenaban de recuerdos.
se quedaron recogidos
con el polvo de los techos.
Y sus silentes suspiros
cuando muchas veces a solas,
se llenaban de recuerdos.
Quedó la casa vacía...
¡Uno a uno se me se fueron!...
Tres de mis cuatro hijos
y me quedé llorando en silencio;
hubiera querido darles
muchas cosas que soñaban,
pero... se fueron marchando
¡sin que pudiese hacer nada!
¡Uno a uno se me se fueron!...
Tres de mis cuatro hijos
y me quedé llorando en silencio;
hubiera querido darles
muchas cosas que soñaban,
pero... se fueron marchando
¡sin que pudiese hacer nada!
Quedó la casa vacía
y yo... llorando en silencio,
con los cuartos de colores
y sus sueños recogidos,
empolvados en los techos.
y yo... llorando en silencio,
con los cuartos de colores
y sus sueños recogidos,
empolvados en los techos.
Prudencia Arenas
(Coral)
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