Francisco Aravena
Poeta recién llegado
Ay amor como extrañé ese perfume
Y el delicado cuello en el que reposa.
Deleitarme en tus generosos labios
Aventurarme a tus curvas sinuosas.
Explorador afanoso de cada rincón de tu piel
Anhelando el tesoro donde fluye la miel.
Completamente embobado por tu cabello boscoso
Me dejaré seducir por tu amor lujurioso.
Esperando el amanecer
Bailaremos sobre nuestros cuerpos
Apoderándonos del lugar,
Haciéndole frente al tiempo.
Diversión para mis labios es caminar en tu regazo
Registrando cada aroma percibido en cada paso.
Encontrar la libertad enredado en tus caderas
Donde tus delicadas piernas cortan todas mis cadenas.
Tu aliento me seduce, me da vida y me complementa
Más embriagador que una botella de absenta.
Ebrio por completo entre tus pechos y piernas
Descanso estremecedor de divinidades eternas.
Cómplices del acto serán nuestros ojos cerrados
Que siempre encuentra su lugar porque nacieron conectados.
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