Soñadora Incurable
Poeta recién llegado
Al amparo de la noche, entre cándidas estrellas,
letanías por reproches, surgen emociones bellas,
la palabra matizada, acunada en dulce abrazo,
despertó alma dormitada, recibida sin rechazo.
Confesiones y latidos, fueron ecos de una historia,
dos corazones heridos, resucitando en su gloria,
cariño brotó en simiente, de quebrantos y temores,
compañía simplemente, que curaba mil dolores.
Amistad sutil caricia, que esbozó un te quiero incierto,
pronunciarlo que delicia, sentirse vivo estando muerto,
mas hoy debo confesar, lo que sin duda ya sabes,
un te quiero no leerás, son sentimientos más graves.
Me enamoró tu constancia, tu eterna y fiel compañía,
tu inexistente arrogancia, tu calidez vida mia,
me ilusionaron los versos, que rozaban mi ventana,
tus palabras son los besos, que renuevan mi mañana.
Tú mi luna y mis estrellas, el sol que alumbra mi alma,
tú mi amor, la esencia más bella, el sentido de mi calma,
tú principe de tu princesa, ese al que vivo amando,
tú Angel de la diablesa, que por ti va suspirando.
Porque querer no es amar, hoy no te diré te quiero,
pues te amo de verdad, y por tu amor me muero,
por tus ojos contemplar, cada día al despertarnos,
dichosos de atesorar, una vida para amarnos.
letanías por reproches, surgen emociones bellas,
la palabra matizada, acunada en dulce abrazo,
despertó alma dormitada, recibida sin rechazo.
Confesiones y latidos, fueron ecos de una historia,
dos corazones heridos, resucitando en su gloria,
cariño brotó en simiente, de quebrantos y temores,
compañía simplemente, que curaba mil dolores.
Amistad sutil caricia, que esbozó un te quiero incierto,
pronunciarlo que delicia, sentirse vivo estando muerto,
mas hoy debo confesar, lo que sin duda ya sabes,
un te quiero no leerás, son sentimientos más graves.
Me enamoró tu constancia, tu eterna y fiel compañía,
tu inexistente arrogancia, tu calidez vida mia,
me ilusionaron los versos, que rozaban mi ventana,
tus palabras son los besos, que renuevan mi mañana.
Tú mi luna y mis estrellas, el sol que alumbra mi alma,
tú mi amor, la esencia más bella, el sentido de mi calma,
tú principe de tu princesa, ese al que vivo amando,
tú Angel de la diablesa, que por ti va suspirando.
Porque querer no es amar, hoy no te diré te quiero,
pues te amo de verdad, y por tu amor me muero,
por tus ojos contemplar, cada día al despertarnos,
dichosos de atesorar, una vida para amarnos.