Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te expandes inconfundible
al son que canta la vida
y en vital acometida
me acometes invencible.
Casi, casi imperceptible
te me entregas prodigioso
y con ímpetu imperioso
me ofreces tu dicha entera
dando cuerpo a la quimera
con tu Espíritu glorioso.
Te me acercas libertario,
candente en la noche fría,
otorgando a mi agonía
la salve de tu calvario.
Libre soy tu partidario
porque amarte me sostiene
frente al tiempo que me viene
con hedor a sepultura…
Contigo no hay senda oscura
si tu Verbo me previene.
Me arropo bajo tu abrigo
acurrucado y doliente
y de pronto, dignamente,
brilla el sol en mi postigo.
Destellar es ir contigo
aprendiendo y caminando,
por la senda conquistando
la manera de alcanzarme
más humano y consolarme
a fuerza de amar amando.
Tomo tu paz con el brío
que me da tu fortaleza
olvidando mi flaqueza
al hacerte cuerpo mío.
En tu redención confío
por ser cielo necesario
los días del calendario
que como Bien me regalas,
volviendo mis noches malas
totalmente en lo contrario.
Quererte no sufre horario.
al son que canta la vida
y en vital acometida
me acometes invencible.
Casi, casi imperceptible
te me entregas prodigioso
y con ímpetu imperioso
me ofreces tu dicha entera
dando cuerpo a la quimera
con tu Espíritu glorioso.
Te me acercas libertario,
candente en la noche fría,
otorgando a mi agonía
la salve de tu calvario.
Libre soy tu partidario
porque amarte me sostiene
frente al tiempo que me viene
con hedor a sepultura…
Contigo no hay senda oscura
si tu Verbo me previene.
Me arropo bajo tu abrigo
acurrucado y doliente
y de pronto, dignamente,
brilla el sol en mi postigo.
Destellar es ir contigo
aprendiendo y caminando,
por la senda conquistando
la manera de alcanzarme
más humano y consolarme
a fuerza de amar amando.
Tomo tu paz con el brío
que me da tu fortaleza
olvidando mi flaqueza
al hacerte cuerpo mío.
En tu redención confío
por ser cielo necesario
los días del calendario
que como Bien me regalas,
volviendo mis noches malas
totalmente en lo contrario.
Quererte no sufre horario.